Haití vuelve al Mundial y el país encuentra un respiro entre la crisis

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El regreso de Haití a una Copa del Mundo después de 52 años ha generado una ola de entusiasmo y esperanza entre una población marcada por la inseguridad.

Haití
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"Haití está en el Mundial" se ha convertido en la frase más repetida en calles, mercados, escuelas e incluso iglesias del país caribeño. La participación de la selección nacional en la Copa del Mundo 2026 ha desatado una ola de entusiasmo que trasciende el ámbito deportivo y representa un motivo de esperanza para miles de personas.

Este sábado, Haití afrontará su primer partido del torneo frente a Escocia en el Boston Stadium, en Massachusetts, en lo que representa apenas su segunda participación en una Copa del Mundo y su regreso después de 52 años.

Un Mundial que fortalece la identidad nacional

Para muchos haitianos, el regreso de su selección al máximo escenario del futbol simboliza una oportunidad para dejar huella y fortalecer el sentido de pertenencia.

"Creo en mi equipo, en mi selección nacional. Volvemos al Mundial después de 52 años. Es un Mundial que nos marca como haitianos", expresó Evens Lauréus, jefe de cocina en Pétion-Ville.

El aficionado aseguró que los jugadores llegan con la misión de escribir una nueva página en la historia del país y manifestó su deseo de permanecer en Haití, pese a la violencia que ha provocado la salida de millones de personas en los últimos años.

El ambiente mundialista también ha transformado la vida cotidiana. Las tradicionales vuvuzelas suenan a cualquier hora del día y su precio se ha multiplicado debido a la alta demanda. Además, plazas públicas y comercios se han llenado de banderas haitianas y pantallas gigantes para seguir los encuentros.

El futbol como un momento de alivio

Lauréus considera que el Mundial puede convertirse en un factor de unión para la sociedad.

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Todos los haitianos deben unirse, estén en el extranjero o no. Si Haití gana el trofeo, eso nos traerá seguridad y mejorará las condiciones de vida de los haitianos", afirmó.

El psicólogo Guesly Michel explicó que el entusiasmo colectivo responde a la necesidad de encontrar un momento de tranquilidad después de décadas marcadas por la crisis.

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Haití sufre desde hace más de 30 años. Eso significa que tenemos sed de un momento de descanso y libertad. Necesitamos alivio y poder respirar", señaló.

Sin embargo, el especialista aclaró que el entusiasmo deportivo no implica olvidar la realidad del país.

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No diría que los haitianos olvidan la inseguridad y la crisis. Es más bien el deseo de vivir bien lo que impulsa al país en estos momentos", explicó.

Un oasis temporal para la población

Durante el Mundial, el ambiente en Haití parece haberse detenido para seguir a la selección nacional. Muchos aficionados confían en el talento de futbolistas como Isidor, Bellegarde y Jean Jacques para avanzar en el torneo.

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Creemos en el equipo. Tenemos una selección completa. Creemos en la victoria en nuestros diferentes partidos hasta ganar la copa", comentó Lauréus.

Aun así, Michel recordó que el futbol representa solo una pausa en medio de una situación compleja.

"Incluso antes del Mundial pueden ocurrir eventos que recuerden que la crisis sigue presente. La situación sigue siendo frágil, pero eso no significa que no tengamos derecho a un momento de descanso y alivio", concluyó.