Tenacidad y resiliencia fueron las dos virtudes con las que Hajime Moriyasu describió a Japón antes del partido, y sus jugadores las llevaron al campo para rescatar un empate ante Países Bajos en el Grupo F del Mundial.
Los Samuráis Azules igualaron dos veces el marcador ante una selección neerlandesa que creyó tener controlado el encuentro, pero que terminó dejando escapar dos puntos en un segundo tiempo cargado de intensidad.
Una primera mitad sin el fuego prometido
El partido comenzó lejos de las emociones que habían anticipado Ronald Koeman y Hajime Moriyasu en la previa.
Países Bajos no mostró la intensidad que su entrenador esperaba, mientras que Japón tampoco salió con vocación ofensiva. El equipo asiático priorizó el orden, cerró espacios cerca de su área y convirtió el partido en un campo minado para la circulación neerlandesa.
La Naranja movió la pelota de un lado a otro al ritmo pausado de Frenkie de Jong, pero sin encontrar caminos claros para incomodar a Zion Suzuki.
Gakpo y Malen fueron lo poco de Países Bajos
En una primera parte de pocas emociones, Países Bajos apenas generó peligro con un par de desbordes de Cody Gakpo y dos oportunidades de Donyell Malen.
El atacante tuvo un disparo dentro del área al minuto 3 y un remate de cabeza media hora después, ambos contenidos por Suzuki.
Japón tampoco encontró demasiada profundidad. Tardó más de media hora en disparar a portería y llegó al descanso con aproximaciones aisladas de Nakamura y Ueda, además de poca participación de Take Kubo.
Van Dijk rompe el partido
Con el encuentro trabado, solo una acción individual podía sacar el duelo de la atonía. Y ahí apareció Virgil van Dijk, recurso habitual de Países Bajos en jugadas de estrategia.
En una segunda acción tras una falta, el central controló de cabeza un balón lateral enviado por Ryan Gravenberch, que llegó a 65 kilómetros por hora según la medición oficial, y lo colocó pegado al poste, lejos del alcance de Suzuki.
El gol cambió por completo el partido. Japón tuvo que adelantar líneas y Países Bajos encontró espacios para correr.
Japón responde y el partido se enciende
Todo lo que faltó en la primera mitad apareció en un cuarto de hora frenético.
Japón reaccionó con un gol de Keito Nakamura, quien sorprendió a Verbruggen con un buen disparo para equilibrar el marcador.
La respuesta neerlandesa no tardó en llegar. Crysencio Summerville volvió a poner en ventaja a Países Bajos con un magnífico disparo cruzado de zurda, en una acción que parecía devolverle el control al equipo de Koeman.
Ogawa salva un punto para los Samuráis Azules
Japón intentó volver a empatar el partido, aunque el camino se complicó tras la salida de Take Kubo, quien se retiró renqueante.
Koeman reforzó la defensa con una línea de cinco para proteger la ventaja, pero la insistencia japonesa terminó encontrando premio en el tramo final.
Un cabezazo de Ogawa, rechazado por Kamada, rescató un punto para Japón en el último momento y dejó a Países Bajos con sabor amargo.
Los Samuráis Azules hicieron honor a las palabras de Moriyasu: resistieron, insistieron y encontraron recompensa con un empate que puede pesar en la pelea del Grupo F.
