El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó este martes un testimonio clave que volvió a poner bajo la lupa las decisiones tomadas durante sus últimos días de vida.
Pablo Dimitroff, exdirector médico de la Clínica Olivos, declaró ante el tribunal y aseguró que el astro argentino tuvo que ser sedado y sujetado durante su internación semanas antes de fallecer, debido a episodios de excitación y resistencia al tratamiento.
Maradona había sido intervenido el 3 de noviembre de 2020 por un hematoma subdural en la cabeza y, de acuerdo con el testimonio médico, los días posteriores estuvieron marcados por una situación compleja dentro del centro hospitalario.
“ Hubo que contenerlo ”: el relato del exdirector médico
Durante su declaración, Dimitroff explicó que el exfutbolista intentó en repetidas ocasiones abandonar el sanatorio y regresar a casa, además de mostrar resistencia a seguir el tratamiento indicado.
“Hubo momentos de excitación que hubo que contener con sedación y sujeción”, relató el médico ante el tribunal.
El exdirector detalló que Maradona buscaba quitarse las vías venosas y levantarse de la cama pese al proceso de recuperación tras la cirugía, lo que obligó al personal de cuidados intensivos a intervenir con sedantes administrados por vía intramuscular.
Según su testimonio, Agustina Cosachov, psiquiatra del equipo médico y una de las acusadas en el juicio, atribuía esos episodios a un cuadro de abstinencia alcohólica.
“Nos constaba que tanto la familia y los médicos hablaron de que era difícil el control del paciente en domicilio. Era difícil lograr que tomara la medicación, que respetara horarios y que no tomara cosas que no le hacían bien, como el alcohol”, señaló.
La recomendación médica fue otra
Dimitroff también afirmó que su recomendación fue que Maradona continuara la recuperación en una clínica privada especializada en rehabilitación, donde pudiera recibir atención médica constante y acompañamiento psiquiátrico.
La propuesta contemplaba además tratar el cuadro de adicciones que atravesaba el exjugador.
“El 9 de noviembre tuve una conversación en la que me dijeron que era imposible convencer al paciente de la internación”, agregó.
Finalmente, según su declaración, fueron los familiares junto al equipo médico encabezado por Leopoldo Luque quienes optaron por continuar con la recuperación mediante hospitalización domiciliaria en las afueras de Buenos Aires.
Dos semanas después, Maradona murió en esa vivienda.
La autopsia determinó como causa de muerte un “edema agudo de pulmón en un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca”.
Más testimonios en una jornada clave del juicio
Antes de la comparecencia de Dimitroff también declaró Pablo Rubino, neurocirujano que participó en la operación del 3 de noviembre.
Rubino respaldó la decisión de realizar la cirugía pese al desacuerdo de otros especialistas y explicó que dentro del quirófano “las indicaciones las daba el doctor Luque”.
En la misma jornada también rindió testimonio la psiquiatra Marcela Waisman, quien confirmó que en distintos momentos fue consultada por Cosachov y manifestó su aprobación al tratamiento implementado para Maradona.
Además de Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, en este proceso también son juzgados:
- Carlos Díaz, psicólogo
- Nancy Forlini, doctora y coordinadora de Swiss Medical
- Pedro Di Spagna, médico
- Mariano Perroni, coordinador de enfermeros
- Ricardo Almirón, enfermero
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sigue sumando testimonios y revelaciones que reconstruyen, paso a paso, las decisiones médicas que marcaron los últimos días de una de las mayores leyendas del futbol mundial.
