La selección de España cumplió con la reacción que prometió tras su tropiezo en el debut. Con una actuación estelar de Lamine Yamal y una contundente victoria por 4-0 sobre Arabia Saudí, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente recuperó confianza y dejó despejado el camino hacia los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
La Roja presentó cuatro modificaciones en su alineación titular y encontró respuestas inmediatas sobre el terreno de juego, con un funcionamiento más dinámico y efectivo.
Lamine Yamal marca diferencias desde el inicio
Antes del partido, el técnico de Arabia Saudí, Georgios Donis, aseguró que España era menos peligrosa sin Lamine Yamal y Nico Williams en las bandas. El joven extremo respondió con una actuación decisiva.
En su primera titularidad mundialista, Lamine abrió el marcador al minuto 10 y aportó desequilibrio constante por el costado derecho. Su presencia transformó el ataque español y devolvió profundidad a un equipo que había dejado dudas en su estreno.
La apuesta de Luis de la Fuente también incluyó a Pedro Porro, Álex Baena y Dani Olmo, cambios que dieron mayor velocidad y claridad al juego ofensivo.
Oyarzabal se reivindica con un doblete
Si Lamine fue el detonante, Mikel Oyarzabal fue el encargado de ampliar la ventaja. El delantero anotó en los minutos 21 y 24 para firmar un doblete que cambió por completo su panorama en el torneo.
Seis días antes, frente a Cabo Verde, había protagonizado una estadística poco deseada al convertirse en el primer jugador registrado desde 1966 que disputaba los primeros 30 minutos de un partido mundialista sin tocar el balón.
Ante Arabia Saudí, respondió con dos goles y una actuación determinante que lo colocó junto a Fernando Morientes con 27 tantos en la lista histórica de goleadores de España.
Una victoria que devuelve confianza
España dominó el encuentro y amplió la diferencia con un autogol de Hassan Altambakti, tras un rebote provocado por un disparo de Marc Cucurella.
La segunda mitad permitió gestionar esfuerzos y dar minutos a futbolistas como Yeremy Pino, Nico Williams y Mikel Merino, pensando ya en los próximos compromisos.
Incluso la estrategia a balón parado funcionó para una selección que mostró una imagen completamente distinta a la del debut.
La Roja mira hacia adelante
Con la goleada asegurada, España deja atrás las dudas iniciales y afronta con optimismo su siguiente compromiso de la fase de grupos frente a Uruguay el próximo 26 de junio.
La actuación confirmó la recuperación futbolística del equipo y respaldó el mensaje que Luis de la Fuente lanzó antes del encuentro: "Queremos que el balón corra mucho y ser nosotros otra vez".
