El Paris Saint-Germain dio el primer golpe en las semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA tras imponerse 5-4 al Bayern de Múnich en un partido que quedará marcado por su intensidad.
El técnico Luis Enrique no ocultó su asombro tras el encuentro:
"Nunca había visto un partido con esta intensidad y estas ganas de ganar".
Un duelo sin tregua de principio a fin
El estratega español reconoció el nivel de ambos equipos y la exigencia física del choque.
"Hemos demostrado el tipo de equipos que somos. Los aficionados tienen que estar contentos por este espectáculo", afirmó, destacando que el ritmo nunca cayó durante los 90 minutos.
El PSG logró revertir un inicio complicado, aunque también dejó escapar una ventaja de tres goles, lo que mantuvo con vida al conjunto alemán.
Autocrítica y advertencia rumbo a la vuelta
Luis Enrique fue claro al analizar los errores de su equipo:
"Hay cosas que se pueden mejorar… hemos mejorado nuestro nivel defensivo y nos han metido cuatro goles".
El técnico también reconoció el riesgo asumido por el Bayern y la capacidad de reacción de su rival:
"Ellos han corrido muchos riesgos y han mostrado que pueden dar un gran nivel".
Múnich, una prueba decisiva
Pensando en el partido de vuelta en el Allianz Arena, el entrenador del PSG anticipó un escenario igual de exigente.
"Para ganar allí tendremos que marcar al menos tres goles", señaló, consciente del potencial ofensivo del Bayern.
Aun así, se mostró confiado por los antecedentes recientes del club en ese estadio:
"También estamos un poco en casa, es un estadio que nos trae muy buenos recuerdos".
Un resultado abierto para la clasificación
Pese a la victoria, el técnico dejó claro que la eliminatoria está lejos de definirse.
"Ha sido un partido muy difícil y la vuelta lo será también. Los dos equipos han mostrado su personalidad", concluyó.
El 5-4 deja una ventaja mínima para el PSG, en una serie que promete otro capítulo electrizante en Alemania.