Manchester City cae ante Bodo/Glimt y compromete su lugar en el Top 8 de la Champions League
Redacción.- Bastaron 118 segundos, del minuto 22 al 24, para que el Manchester City viera cómo su partido —y parte de su tranquilidad europea— se desmoronaba en Noruega. Dos zarpazos consecutivos de Hogh fulminaron al conjunto de Pep Guardiola, que pasó de controlar el juego a quedar noqueado, superado y finalmente derrotado 3-1 por un Bodo/Glimt que no había ganado en esta edición de la Liga de Campeones.
La caída no pone en riesgo la clasificación del City, pero sí su presencia entre los ocho mejores, acceso directo a los octavos de final. Una advertencia seria para un equipo que apenas ha ganado dos de sus últimos seis partidos en todas las competiciones y que ya sabe lo que es tropezar en rondas intermedias: el año pasado cayó ahí ante el Real Madrid.
Dominio estéril y castigo inmediato
Ni el frío —tres grados bajo cero— ni las ausencias sirven de excusa. Guardiola alineó a Ryan Cherki, Phil Foden, Rodri Hernández y Erling Haaland desde el arranque. El City tuvo la pelota, superó el 70 por ciento de posesión, pero fue incapaz de protegerse cuando perdió el balón.
El Bodo/Glimt entendió el guion a la perfección: orden atrás, paciencia y contragolpe quirúrgico. Así llegaron los goles. Primero, al 21:03, Hogh cabeceó picado tras un centro de Blomberg, aprovechando la falta de contundencia defensiva. Dos minutos después, el mismo pasador y el mismo rematador repitieron la dosis, ahora con un remate de primera intención dentro del área.
El City quedó incrédulo, pero también responsable de un desajuste que nunca corrigió, especialmente por el costado izquierdo, donde Alleyne sufrió constantemente.
La noche se vuelve pesadilla
El segundo tiempo no trajo calma. Un gol local fue anulado, Haaland tuvo una ocasión aislada y el City siguió jugando al filo del abismo. Ese filo se convirtió en caída al minuto 56, cuando Hauge firmó un auténtico golazo: control desde la izquierda, conducción al centro y derechazo imparable a la escuadra de Donnarumma.
El 3-1 de Ryan Cherki apenas maquilló el marcador. Casi de inmediato, Rodri Hernández protagonizó una acción tan inesperada como costosa: dos tarjetas amarillas en 53 segundos por agarrones por detrás. El Balón de Oro dejó al City con diez hombres y sin margen de reacción.
Clasificado, pero en riesgo
El Bodo/Glimt incluso rozó el cuarto gol, sostenido por un Donnarumma que evitó un marcador más amplio. Más allá del resultado, los noruegos lograron su primera victoria del torneo y mantuvieron vivas sus opciones de avanzar, con un reto mayúsculo en el horizonte: visitar al Atlético de Madrid en el Metropolitano, donde los rojiblancos encadenan 12 victorias consecutivas.
Defeat in Norway.
— Manchester City (@ManCity) January 20, 2026
🟡 3-1 💚 pic.twitter.com/GhgBecuyG2