Manchester City vence al Galatasaray y avanza directo a octavos de Champions
Redacción.- Aunque no dependía exclusivamente de sí mismo, el Manchester City no dejó lugar a dudas. Hizo los deberes en casa, venció 2-0 al Galatasaray y, gracias a una combinación favorable de resultados, selló su clasificación directa a los octavos de final de la Champions League, colándose entre los ocho mejores del torneo.
Los Sky Blues, irregulares durante buena parte de la fase, aprovecharon el último baile europeo en el Etihad Stadium para cumplir el objetivo. A diferencia de la temporada pasada, cuando tuvieron que pasar por el playoff y quedaron eliminados ante el Real Madrid, esta vez el equipo de Pep Guardiola evitó el peaje extra, incluso beneficiado por la derrota del conjunto blanco en Portugal.
Haaland rompe la sequía y marca el camino
El partido quedó encarrilado en una sólida primera mitad, marcada por el resurgir de Erling Haaland. El noruego arrastraba una racha incómoda: solo un gol en sus últimos nueve partidos, además de haber fallado un cabezazo clarísimo apenas al minuto cinco.
La respuesta llegó rápido. Jeremy Doku, actuando como un falso De Bruyne, filtró un pase quirúrgico entre líneas que dejó mano a mano al delantero. Haaland definió con frialdad, picando el balón ante el arquero para firmar su primer gol de jugada desde el 20 de diciembre.
El tanto dio calma al City, que comenzó a merodear con mayor frecuencia el área del conjunto turco, sorprendentemente conservador pese a su necesidad de puntos para evitar depender de terceros.
Doku asiste, Cherki sentencia
Para no exponerse a la calculadora, el City buscó ampliar la ventaja antes del descanso. Y lo logró. Otra asistencia de Doku, esta vez aprovechada por Rayan Cherki, quien colocó el balón ajustado al palo para el 2-0.
El único punto negativo para los ingleses fue la lesión del propio Doku, pasada la media hora, una baja sensible que restó desequilibrio al equipo en la segunda mitad.
Gestión, espera y alivio
Con la ventaja asegurada, el City optó por administrar el resultado, bajó revoluciones y esperó noticias desde otros estadios. La incertidumbre se mantuvo hasta el final: un gol del Real Madrid en Lisboa habría enviado a los ingleses al playoff.
No ocurrió. El pitido final confirmó la clasificación directa y dejó al City entre los ocho mejores de Europa, un premio doble: menos desgaste físico y mayor margen para concentrarse en la Premier League, donde persigue al Arsenal, además de mantener vivas sus opciones en la FA Cup y la Copa de la Liga.