Redacción.- La lesión de Ousmane Dembélé, Balón de Oro y referente ofensivo, parecía otro golpe cruel para el PSG en la ida ante el Mónaco. Pero el destino tenía guardado otro guion. Su sustituto, el joven Desiré Doué, cambió la historia y lideró una remontada que encamina al campeón de Europa hacia los octavos de final de la Liga de Campeones.
Lo que prometía ser un trámite para el equipo de Luis Enrique se convirtió en pesadilla en apenas 20 minutos. El PSG perdía 2-0 en el Luis II y apenas lograba inquietar al conjunto del Principado.
Balogun golpea primero
Folarin Balogun fue el verdugo inicial. Marcó antes de que se cumpliera el primer minuto y repitió 17 después, castigando a una defensa sorprendida. El Mónaco, con apenas 15 % de posesión en los primeros 18 minutos, tenía contra las cuerdas al campeón europeo.
Para colmo, Vitinha falló un penalti al 22, detenido por el suizo Philipp Köhn, tras una falta de Wout Faes sobre Khvicha Kvaratskhelia. Y al 27, Dembélé abandonó el campo cojeando.
El efecto Doué
La entrada de Doué cambió el ritmo y el ánimo. En su primer contacto serio, al 29, aprovechó un pase de Barcola para descontar y devolverle vida al PSG. El gol sacudió la seguridad monegasca.
Antes del descanso, Achraf Hakimi empató tras otra acción destacada de Doué. El PSG se fue al vestidor con el impulso recuperado.
Roja y sentencia
Nada más iniciar la segunda parte, Golovin vio la tarjeta roja tras una dura acción sobre Vitinha. Con superioridad numérica, la remontada fue cuestión de tiempo.
Doué, en estado de gracia pese a un curso irregular marcado por lesiones, firmó su doblete al 67 y dejó la eliminatoria muy favorable para los parisinos de cara a la vuelta en el Parque de los Príncipes.
