París.- El cuadro masculino de Roland Garros se encuentra en un punto de ebullición. Los octavos de final presentan un duelo generacional y de contrastes: el regreso a la élite de Matteo Berrettini frente a la irrupción sorprendente del argentino Juan Manuel Cerúndolo. En un torneo donde los favoritos han flaqueado, ambos tenistas ven una oportunidad de oro para marcar un antes y un después en sus carreras.
El resurgimiento de un gigante: Berrettini está de vuelta
Durante años, Matteo Berrettini fue el estandarte del tenis italiano, llegando a ocupar la sexta posición del ranking mundial. Sin embargo, un calvario de lesiones lo alejó de los primeros puestos. Tras tres años de ausencia en estas instancias de un Grand Slam —desde su semifinal en Wimbledon 2022—, el romano finalmente parece haber encontrado su ritmo.
El camino no ha sido sencillo. Berrettini llegó a París con dudas tras una lesión abdominal en el Abierto de Australia que lo mantuvo fuera de las canchas. El propio jugador reconoce que el desafío fue tanto físico como mental:
Necesitaba una dinámica que me devolviera la confianza. Durante mi lesión dudaba demasiado de mi mismo... En un momento dado, tenía el físico pero no el espíritu y en el tenis hacen falta ambos".
Ayer, tras superar batallas épicas, como su triunfo en el desempate del quinto set ante Francisco Comesaña (donde levantó dos bolas de partido), su mentalidad ha cambiado radicalmente: "Cuando llegué aquí no tenía confianza, pero a medida que he ido avanzando rondas creo que la voy recuperando".
Juan Manuel Cerúndolo: La sorpresa zurda que no tiene techo
En la otra esquina se encuentra el menor de los hermanos Cerúndolo. Juan Manuel ha logrado lo que pocos esperaban: alcanzar los octavos de final tras derrotar al número 1 del mundo, Jannik Sinner, en un partido marcado por el calor extremo.
A diferencia del tenis de potencia que predomina en el circuito, Cerúndolo ofrece un estilo diferente, basado en su condición de zurdo y una resistencia física envidiable. Su victoria previa ante el español Martín Landaluce, en el tercer partido más largo de la historia del torneo (casi seis horas), demuestra que está listo para el desgaste.
Pese a su gran momento, el argentino mantiene los pies en la tierra respecto a su próximo rival:
Creo que él tiene la experiencia, ganó muchas cosas. Eso puede ayudarle a afrontar este tipo de situaciones. Para mi todo esto es nuevo".
Un duelo estratégico en un cuadro abierto
Este enfrentamiento no solo define un pase a cuartos de final; representa la lucha por la jerarquía. Para Berrettini, es consolidar su regreso como uno de los tres italianos en octavos (junto a Cobolli y Arnaldi), supliendo las ausencias de Sinner y Musetti. Para Cerúndolo, es la oportunidad de superar el techo de su hermano Francisco, quien ha caído en dos ocasiones a las puertas de los cuartos.
Con los máximos favoritos quedando fuera de combate, el torneo está "más abierto que nunca". La juventud y la capacidad de recuperación de Cerúndolo se medirán contra la experiencia y el renacido "espíritu" de un Berrettini que ya no se pone límites.