Por Luis Miguel Pascual / EFE
En un Roland Garros marcado por la desaparición de los capos del ranking, los adolescentes del circuito han tomado posiciones liderados por el brasileño Joao Fonseca y el español Rafael Jódar, a los que se sumó el checo Jakub Mensik, mientras mantiene su ruta el alemán Alexander Zverev, el tenista con mejor clasificación de los que siguen en carrera.
En el cuadro femenino el torneo vivió la derrota de la polaca Iga Swiatek, que buscaba su quinta corona, por lo que al igual que en el masculino el torneo conocerá una campeona inédita.
En el masculino, será la quinta vez que Roland Garros cuente con dos jugadores menores de 20 años entre los ocho mejores. Fonseca y Jódar, ambos de 19, han mostrado una madurez y potencia que se ha abierto hueco.
El primero se ha convertido en uno de los grandes atractivos del torneo. Dos días después de levantar dos sets al legendario serbio Novak Djokovic, el brasileño desarboló a todo un especialista en tierra batida, dos veces finalista en París, el noruego Casper Ruud, que se inclinó ante el empuje del de Ipanema, 7-5, 7-6(8), 5-7 y 6-2.
Convertido en el primer brasileño entre los ocho mejores en 22 años, tras los pasos de Guga Kuerten, Fonseca ha hecho de su golpe de derecha un arma tan temible como atractiva, que hace las delicias de una grada ávida de referencias sin Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
Su rival por un puesto en semifinales será el checo Jakub Mensik, 27 del mundo a sus 20 años, que también tocó su techo en un Grand Slam tras imponerse al ruso Andrey Rublev, favorito 11, 6-3, 7-8(6), 4-6, 2-6 y 6-3.
Tras haber acabado por los suelos su duelo de segunda ronda contra el argentino Mariano Navone, fruto de las altas temperaturas, el checo avanzó y se convirtió en el más joven de su nacionalidad en llegar tan alto en París desde Ivan Lendl en 1980.
El otro cuarto lo jugarán Jódar y Zverev, separados por diez años de diferencia.
Ahora ante el número dos
El español, que por primera vez compite entre los mejores, consiguió su victoria 19 sobre arcilla este año, lo que le sitúa como el que más, por delante de Sinner. Lo hizo ante su compatriota Pablo Carreño, que tras ganar los dos primeros sets se resintió de problemas en el hombro y cedió 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2, en lo que supone la segunda victoria consecutiva en cinco sets de la joven promesa.
Su rival será un Zverev, número 2 del mundo, que a sus 29 años tiene la mejor oportunidad de su carrera para estrenar su palmarés de Grand Slam.
El germano dominó al neerlandés Jasper de Jong, 7-6(3), 6-4 y 6-1, rescatado de la fase previa, para alcanzar los cuartos por octava vez en un torneo en el que ha jugado ya cuatro semifinales y una final.