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Cataluña.- El cuadro azulgrana no tuvo una buena noche en el torneo europeo no logró sumar los tres puntos que estaban en disputa.

Pese a dominar el encuentro y tener las opciones más claras, Barcelona igualó sin goles en casa ante Slavia Praga y perdió una gran oportunidad de acercarse a los octavos de final de la UEFA Champions League.

Con este resultado, los locales llegaron a ocho puntos y siguen líderes del sector, sin embargo, tendrán que medirse ante Borussia Dortmund e Inter de Milán en las últimas dos fechas; mientras que los de Praga sumaron apenas su segunda unidad en el certamen y continúan últimos.

A partir de los primeros suspiros del compromiso el planteamiento de los clubes fue el que se esperaba: los culés con diversos elementos en ataque con intención de romper una defensa visitante que acumulaba hasta 10 futbolistas detrás de la línea del balón.

Pese al dominio territorial, Barcelona lució falto de claridad en la elaboración de jugadas en zona ofensiva; en cambio, fue el conjunto checo el que tuvo las primeras aproximaciones de peligro a base de transiciones rápidas en contragolpe.

El astro argentino Lionel Messi tomó el protagonismo de los suyos y fue el más propositivo en la búsqueda de abrir el marcador, pese a ello la asociación con los franceses Antoine Griezmann y Ousmane Dembélé, compañeros en ofensiva, fue casi inexistente, producto de la poca y errática participación de los galos.

Marc-André ter Stegen y Ond?ej Kolá? se destacaron en la primera parte con grandes intervenciones para evitar la caída de sus marcos y mantener el marcador igualado.

Fue en el minuto 45+2 cuando los rojiblancos consiguieron anotar el gol de la ventaja por medio del checo Jan Boril, sin embargo, la acción fue invalidada por un fuera de juego del lateral izquierdo.

En la segunda mitad de cotejo la presión del conjunto local hizo retrasar aún más las líneas de los dirigidos por Jind?ich Trpišovský, que comenzaban a tener grietas en defensa y sus incursiones en ataque dejaron de existir debido al desgaste físico, que acrecentaba minuto a minuto, en los mediocampistas y delanteros.

En el minuto 59 se rompió la muralla checa y el andino Arturo Vidal marcó el 1-0 para Barcelona tras una asistencia de Messi, pero el grito de gol se ahogó después de la marcación de un fuera de juego del argentino.

Transcurrían los minutos del complemento y Slavia intentó seguir en la presión alta en la salida de balón de su rival, aunque ya sin tanta efectividad ni intensidad, por lo que los blaugranas cada vez encontraban más espacios para acercarse al arco de Kolá?, que se erigió como la figura del encuentro, con grandes atajadas para mantener el 0-0, que sería el resultado final.

Se esperaba que este duelo fuera un apagafuegos para Ernesto Valverde después de la dolorosa derrota 3-1 ante Levante el sábado pasado, pero tras la igualada parece que las críticas no cesarán y los siguientes días estarán inmersos en incertidumbre.

Con información de Notimex

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