En el blog "Apuntes desde el Encierro" abrimos un espacio a nuestra audiencia para que exprese sus vivencias, puntos de vista y experiencias sobre el tema de la pandemia mundial del coronavirus Covid-19. Los textos, videos e imágenes compartidas por nuestros usuarios no reflejan la línea editorial de Diario de México y son responsabilidad de quienes lo envían.

Por Alejandro Rosembert

Un día, Edgar Veytia, Fiscal del Estado de Nayarit, quién había sido nombrado Fiscal General de Estado en febrero de 2013, después de convertirse en el orquestador de todos los sucesos delincuenciales y criminales que se realizaban en el estado, viajaría a Estados Unidos, para entonces era el lunes 13 de marzo de 2017 en San Diego, California.

Veytia había hecho de todo en Nayarit, ordenado torturas, desapariciones, extorciones a empresarios, y se había convertido en un capo de capos desde la Fiscalía General de Nayarit, operando fundamentalmente para el Cartel Jalisco Nueva Generación, el mismo que hoy sigue gobernando la entidad.

Jamás esperaría Veytia en su viaje de placer a Estados Unidos lo que le pasaría. Ser detenido y no poder regresar nunca más a México, y terminar siendo condenado en Estados Unidos a 20 años de prisión, por conspirar e introducir droga a Estados Unidos, de acuerdo con documentos de la Corte del Distrito de Nueva York.

En el mundo criminal de Nayarit, Veytia era conocido con los alias de “Diablo”, “Eepp” y “Lic. Veytia. Los mismos sobrenombres quedarían plasmados en los documentos de la justicia norteamericana.

El gobernador del estado de Nayarit en ese momento, Roberto Sandoval, se mostró sorprendido al momento de la detención y dijo: “Es una noticia que no esperábamos, ignorábamos cuál es el momento de la detención.” [1]

Roberto Sandoval defendió a su Fiscal y dijo: “No se puede decir que Veytia es culpable, pues aún se realizan las investigaciones correspondientes”.

Con el tiempo, se sabría que el gobernador de Nayarit de ese momento, encubría y era cómplice de su Fiscal, y terminaría siendo requerido también por la justicia de Estados Unidos.

Veytia no se andaba con pequeñeces. Era un delincuente al estilo de esos que superan a las malas películas que exageran los crímenes y la maldad de sus personajes. Hizo torturar personas en sus propias oficinas. Creó una enorme red criminal dentro de la que participaban el ex diputado Calos Saldate; Pável Emilio Valdez, ex Director d Fiscalía; Dora Aimé Carranza, asistente del Fiscal; Hilario Ramírez Villanueva, ex alcalde de San Blas; Miguel Navarro Quintero, ex Senador por el PRD; Ramón Valdez Flores, quien era Juez, por nombrar solo algunos, de una larga lista de los funcionarios involucrados en la red criminal de Veytia. Eso sí, todo al amparo del gobernador Roberto Sandoval.

Una costumbre de Veytia era hacer llevar a sus oficinas a dueños de hoteles, comercios, de distintos negocios, y ahí extorsionarlos, amenazarlos e incluso torturar a algunos, para que firmaran ahí mismo el traspaso de sus propiedades. Imagínense, todo esto, de parte de quien debía procurar justicia en el estado. Esto incluía una red de notarías que finalmente avalarían la cesión de propiedades.

Veytia primero trabajó para los Beltrán Leyva y después lo hizo para el cartel Jalisco Nueva Generación. Su método era el terror. Muy lejos estuvo la Fiscalía de Nayarit de conformarse con encubrir al narcotráfico y hacer negocio con eso. Desde su puesto al frente de la Fiscalía organizó toda clase de saqueos, de abusos, de extorciones, robo de propiedades, utilizando para eso el terror e incluso las desapariciones forzadas. Todo esto está registrado en más de dos mil testimonios que constan en las investigaciones.[2]

Esto significó un duro golpe para la imagen del estado de Nayarit, cuya situación de abusos, desapariciones forzadas y demás pasaban desapercibidas en el orden federal. Los gobernadores se portaban como dueños de los estados. Desde el Ejecutivo Federal se les dejaba hacer y deshacer a gusto. Pero alguien fue a dar un pitazo a Estados Unidos y desde allá comenzaron a investigar a Veytia y a Sandoval, y un día, cuando Veytia viajaba al país del norte como lo hacía regularmente, ya lo estaban esperando.

Fuentes internas de la Fiscalía General de la República afirman, off the record, que la Fiscalía General de Nayarit, desde los tiempos cuando Edgar Veytia estaba a cargo, estaba copada por el narco y para hacerla funcionar, dentro de la legalidad, habría que reemplazar a casi todos sus elementos y “hacerla prácticamente de nuevo”.

Si lo dicen altos funcionarios de la actual Fiscalía General de la República, ¿Por qué no creerlo?

Esto explicaría por qué la Fiscalía General de Nayarit tiene cero resultados con el tema de las desapariciones forzadas cometidas en el estado, como se da cuenta de esto en el reportaje titulado: “La sombra del narcofiscal nayarita”, firmado por la periodista Patricia Dávila, publicado el pasado 31 de agosto del 2020. En el reportaje se afirma que: “La sombra del exfiscal de Nayarit sigue causando terror y tristeza en esa entidad”. Patricia Dávila va más lejos y afirma: “Cientos de desapariciones forzadas cometidas por sus cómplices en la fiscalía, o al amparo de ellos, siguen sin aclararse”.

Frente a abusos de esta magnitud, a la imposición del terror desde la fiscalía, al saqueo generalizado y desenfrenado con una enorme red criminal dirigida por el ex fiscal Veytia, al amparo del poder, hay que preguntarse forzosamente hoy, ¿A qué se dedica la Fiscalía de Nayarit a cargo de Petronilo Díaz Ponce Medrano, a quien le sobran apellidos pero le faltan acciones.


Petronilo Díaz Ponce, Fiscal de Nayarit

El actual Fiscal, de Nayarit no ha resuelto ni un solo caso de las desapariciones forzadas cometidas en muchos casos por miembros de esa misma fiscalía, mientras era dirigida por Veytia. Ha mandado a encarcelar a una periodista crítica como Paty Aguilar, hecho que ha denunciado hasta la organización Artículo 19. La impunidad sigue siendo la regla general en el estado de Nayarit. Y frente a la denuncia de que en la “Aldea Nawake” un centro para drogarse colectivamente, disfrazado de centro ceremonial ancestral se ofrecen diversas falsas curas para el coronavirus, e incluso el cáncer y el VIH, la Fiscalía General de Nayarit, no ve, ni oye, ni se mueve, ni hace nada.

Es más, las denuncias públicas sobre lo que sucede en el centro para drogarse llamado “Aldea Nawake” incluye pruebas, consistentes en fotos, donde se puede ver que en esos procesos colectivos de drogadicción participan niñas, y menores de edad. Esto tampoco inmuta a la Fiscalía de Nayarit.


Foto: Niña menor de edad participando en el proceso de drogadicción con el veneno del sapo alvarius en la Aldea Nawake, todo disfrazado de “ceremonia ancestral”

Tal vez haya que preguntarse si la Fiscalía de Nayarit está ocupada de cosas muchos más importantes, como a las que se dedicaba en los tiempos de Veytia, como para ocuparse de minucias como un centro de drogadicción donde participan niñas menores de edad, y se comercializan falsas curas para el coronavirus y muchas otras enfermedades.

Tal vez haya que preguntarle a Estados Unidos si sabe a qué se dedica actualmente la Fiscalía de Nayarit, a ver si ellos saben algo, como sucedió con Veytia.

También hay que preguntarse dónde está y a qué se dedica el gobernador, Antonio Echevarría, que no acusa recibo, ni ve las denuncias en los medios de comunicación, de cómo en su estado, unos falsos chamanes como los de la Aldea Naweke, venden falsas curas para el coronavirus, en medio de una pandemia mundial.


Antonio Echevarría, actual Gobernador de Nayarit

Tal vez hay que preguntarle a la madre del gobernador, la actual diputada Martha Elena García, esposa del ex gobernador Antonio Echevarría Domínguez por qué, a pesar de estar a cargo de la Comisión para los derechos de la niñez en la Cámara de Diputados, no le importa que en el estado al que representa, en un lugar llamado “Aldea Nawake”, se hagan participar a niñas de un proceso de drogadicción, como lo es el fumar la droga del veneno del sapo alvarius.

Hay que preguntarse si estos funcionarios tomaron la cuarentena como sinónimo de vacaciones o simplemente están en su cargo para otras cosas, que nada tienen que ver con procurar justicia, defender a los habitantes de su estado, o cosas como esas.

Habría que preguntarle al gobernador de Nayarit por qué no le importa que desde su estado se exporte un modelo de drogadicción y engaño que pone en peligro la vida de las personas, como lo promueven estos falsos chamanes de la “Aldea Nawake”, entre los que está uno que se hace llamar “Richie Morales”, quien regentea el centro junto con su pareja la chamana Xóchitl Suárez Guzmán.

Porque por si no lo sabía el gobernador Antonio Echevarría García, la oferta engañosa de la “Aldea Nawake” de comercializar la droga del sapo alvarius y el veneno de la rana llamada Kambo, como algo que cura casi todas las enfermedades, todos los virus, e incluso el cáncer y el Sida, es un modelo de exportación. Es parte de la nueva imagen de México en el mundo.

Estos falsos chamanes han ido a llevar y a vender sus falsas medicinas a Chile, Canadá, y a diversos países de Europa, giras para promover la droga que solo fue detenidas por la pandemia.

Hay que preguntarle al gobernador Antonio Echevarría, por qué nunca se enteró, durante toda la pandemia, que la “Aldea Nawake siguió operando y haciendo eventos y actividades grupales, sin respetar ninguna medida sanitaria, como lo sigue haciendo, y el gobernador nunca se enteró, nunca vio nada. ¿Dónde estará el gobernador de Nayarit, Antonio Echavarría García?

Tal vez haya que preguntarle a las autoridades de Estados Unidos, ¿En qué anda el gobernador de Nayarit?

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