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París, 13 Ene.- A tres meses del inicio de las protestas de los "chalecos amarillos" en Francia en demanda de reivindicaciones salariales y sociales, el presidente francés Emmanuel Macron busca con un gran debate nacional desde este 15 de enero finalizar la más grave crisis de su gobierno.

El objetivo no es sencillo de alcanzar, como lo muestra que el primer problema al que se enfrenta Macron, es quien encabezará la consulta tras la renuncia que presentó a esa misión la presidenta de Consejo Nacional del Debate Público, Chantal Jouanno, por una polémica sobre su salario.

Este domingo 13 el mandatario publicó una carta en la que enumera varias características del país europeo que lo hacen una de las naciones más igualitarias, libres y fraternas del mundo, pero reconoce que vive un periodo de incertidumbre.

Luego de hacer un recuento de varios temas en cuestionamiento en el debate público francés actual, explica que el "inédito" debate nacional no es una elección ni un referéndum, sino la expresión personal de cada francés sin distingo de edad ni de condición social.

Lanza una nueva invitación a la participación pues se trata de construir un "nuevo contrato social", de estructurar la acción del gobierno y del Parlamento, así como las posiciones francesas al nivel europeo e internacional.

El primer ministro Édouard Philippe informó que sostendrá reuniones con representantes sociales y políticos sobre el debate nacional, y este lunes definirá sus caracteristicas finales.

La consulta permitirá "a todos debatir preguntas esenciales entre los franceses", de enero a marzo próximo, según el sitio web del gobierno.

Los cuatro grandes temas que se abordarán durante el debate nacional serán la transición ecológica, fiscalidad y gastos públicos, democracia y ciudadanía y organización del Estado y de los servicios públicos.

El sitio destaca que los debates se realizarán en todo el país "en barrios, pueblos, y regiones".

También se prevén "debates en línea" y "conferencias de ciudadanos elegidos al azar en cada región" para que opinen sobre los análisis y las propuestas que han surgido hasta ese momento.

Ante la falta de claridad en sus objetivos y su organización, una parte de los chalecos amarillos y la oposición política cuestionan los futuros resultados de la consulta, que busca terminar con las protestas semanales que han generado tanto apoyo como rechazo entre la población.

La más reciente, la novena, ocurrió este sábado 12 con una participación estimada de 32 mil personas, más asistentes que hace una semana pero con solo 90 arrestos, un contraste con los dos mil de hace siete días.

Las protestas surgieron en pueblos y provincias a finales del año pasado por el aumento de los impuestos a los carburantes y en demanda de una legislación en armonía con el medio ambiente.

Esas manifestaciones derivaron con el paso de los días en multitudinarias protestas semanales a partir del 17 de noviembre en varias ciudades de Francia, y propiciaron que el nuevo impuesto a los carburantes fuera aplazado y luego desapareció de la agenda del gobierno francés.

Las demandas de los chalecos amarillos se ampliaron e incluyeron un aumento a los salarios minimos y la disminución de impuestos a los pensionados y trabajadores y la demamnda de la dimisión de Macron.

Durante la tercera protesta multitudinaria en París del primero de diciembre los actos se radicalizaron y más de 100 personas resultaron heridas y 400 fueron detenidas, mientras un gran número de edificios fueron dañados.

Una de las caracteristicas de este movimiento de protesta es que no tiene líderes, ni existen acuerdos concretos en su base ya que se observan en su interior tendencias hacia lo radical y lo moderado.

Sin embargo, si en un principio las protestas de los chalecos marillos contaban con una gran simpatía de la población esta ha disninuido con el paso de las semanas, y al contrario la popularidad del presidente francés aumentó.

Notimex

ICM

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