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México.- Amado por unos, idolatrado por otros, Alfred Hitchcock es, sin lugar a dudas, un ícono de la cultura contemporánea y uno de los artistas más influyentes y prolíficos del siglo XX. Celebrando el 120 aniversario de su nacimiento, te presentamos una selección de siete clásicos imperdibles de este sobresaliente director británico. 

39 escalones (1935) 

Obra ambientada en Londres, la premisa puede parecer una cinta sobre un romance sorpresivo, pero en este filme no hay tregua ni una pausa para que los protagonistas terminen de conocerse. La primera escena es un atentado al interior de un teatro, un hombre y una mujer se conocen de forma fortuita, y al escapar del lugar ambos van al departamento de él, pero la chica le cuenta un secreto perturbador y por la mañana amanece muerta, desencadenando una huida para salvarse y perseguir a los responsables del asesinato. 

 

Los Pájaros (1963) 

Es probable que después de esta cinta no vuelvas a ver a tu loro de la misma forma. La rubia de esta ocasión es una socialité de San Francisco llamada Melanie Daniels, que conoce a un joven abogado llamado Mitch Brenner en una tienda de mascotas. Acostumbrada a la admiración masculina, le parece grosero y antipático al recibir un trato frío y desinteresado de su parte, pero que la impresiona, por lo que decide investigarlo y seguirlo. Como es costumbre, una vez que coincidieron, es imposible que desarrollen su relación, porque las aves enloquecen de buenas a primeras, cobrando como víctimas a todos aquellos que se encuentren fuera de casa.   

 

Vértigo (1958) 

Según algunos, la obra más contemplativa de su autor. Abordando temas tan singulares como la usurpación de identidad, los fantasmas y las fobias, así como un protagonista con fuertes problemas personales que a medida que avanza la película se agudizan, este filme juega con los simbolismos de manera magistral y nos deja un gran campo de interpretaciones de estos (así como mucho en que pensar antes de dormir). 

 

La Ventana Indiscreta (1954) 

Un tema presente de manera recurrente (objetiva o subjetivamente) en la filmografía de Hitchcock es el voyerismo, y en este caso se convierte en el tema central de la cinta. Nos encontramos a un muy aburrido L. B. Jefferies (James Steward) recluido en su habitación debido a una pierna rota que comienza a espiar a sus vecinos para pasar menos aburrido su convalecencia, hasta que cree haber descubierto un crimen y obsesionado en probarlo, involucra a su novia para que juntos resuelvan el caso. 

 

El Hombre que sabía demasiado (1934) 

Volviendo a su periodo de películas inglesas un muy joven Hitchcock nos presenta una historia, (a la que realizaría un remake en la madurez de su carrera), de cine negro plagada de intrigas.  Un matrimonio y su hija que están de vacaciones en Suecia conocen a un joven misterioso y al parecer perseguido (pero eso lo descubren tarde, ya que lo asesinan). Este hombre les da un mensaje, y les pide que busquen a una persona antes de morir, pero se ven acorralados ya que los asesinos también raptan a su pequeña y cualquier palabra suya sobre el mensaje acabará con su vida. 

 

Rebecca (1940) 

Esta increíble pieza corresponde al primer trabajo del director en Hollywood, que en cierta forma corresponde a una metáfora del cuento de Barba Azul. Hablamos de una película que logra horrorizarnos con un fantasma que nunca aparece, pero enloquece a todos los presentes. Una joven humilde conoce a un aristócrata inglés en las vacaciones en que acompañó a su ama a Montecarlo, y ambos comienzan una relación que termina en matrimonio. Las cosas terribles comienzan cuando descubre que su marido es un viudo reciente cuyo recuerdo (y el cuerpo) de su difunta Rebeca no ha abandonado su mansión.  

 

Psicosis (1960) 

Sería poco honroso no incluir esta pieza fílmica en una selección de trabajos del autor, ya que, sin temor a equivocaciones, además de ser la obra icónica de Hitchcock se convierte en una película clásica que marcó los estándares del cine de terror que le precedió. Con una trama por demás siniestra, una rubia (si, otra rubia) que cometió un robo y huye de la justicia para reunirse con su amante se hospeda en el motel de los Bates, sin saber qué cosas hórridas aguardan en su interior (y que muy probablemente no la dejarán salir con vida).  

 

La presente lista es una selección pequeña de la extensa obra del director en el cine, pero su obra para la televisión es igualmente memorable, y sus episodios de The Twilight Zone, además de sus series: Alfred Hitchcock Presents y The Alfred Hitchcock Hour son absolutamente recomendables. 

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