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Alesso, Charlotte De White y Alok cierran segunda jornada electrizante del EDC 2026

Escena
Redacción
EDC 2026 vibró en su segundo día
EDC 2026 vibró en su segundo día

Por Alejandro Ávila Peña

El Electric Daisy Carnival (EDC) celebró su segunda jornada de actividades el pasado 21 de febrero, cargada de emoción, pasos de baile ardientes y una fraternidad palpable que se veía en cada punto de acceso del Autódromo Hermanos Rodríguez. El segundo día estuvo encabezado por Hugel, Alok y el más esperado de la noche, el productor sueco Alesso.

Una noche atrás, la gente lo había dado todo en los ocho escenarios instalados en la curva 4; con pasión y alegría, cada alma reunida disfrutó de los distintos estilos musicales, desde dubstep hasta house. Con el cansancio apenas perceptible al caminar, pero con una sonrisa intacta, los asistentes comenzaron a llenar nuevamente cada uno de los escenarios bajo un sol que, aunque menos intenso que el día previo, seguía calentando el asfalto que volvería a convertirse en la pista de baile más grande del fin de semana.

Tarde ardiente y electrizante

Poco a poco el público volvió a dotar de alma, color y energía al Autódromo. De nueva cuenta aparecieron los estandartes irreverentes y creativos; algunos ya ondeaban en lo alto, mientras que alguna gente ya hacían fila para subir a los juegos mecánicos del recinto. Entre recargas de agua y el paso apresurado de quienes buscaban alcanzar los primeros actos de la tarde, el segundo día dio inicio. 

En punto de las 15:00 horas Little D hizo vibrar el majestuoso Kinetic Field. A  través de su afro house y tech house, aportó grooves profundos y texturas minimalistas. Su set destacó por líneas hipnóticas y transiciones sutiles que mantuvieron a la pista en movimiento constante.

Posteriormente, Mike Posner se apoderó del escenario principal, provocando un oleaje de manos alzadas que se movían de un lado a otro. Con temas como “Sugar” y “Kids”, cimentó una alegría palpable en cada coro eufórico. El punto culminante llegó con “I Took A Pill In Ibiza”, cerrando una de las actuaciones más coreadas de la tarde.

En el stereoBLOOM, Alby Esc apostó por un house dinámico con tintes tech, ritmos contundentes y vocales sampleadas que elevaron la energía colectiva. Más tarde, en ese mismo espacio, la productora belga Anna llevó su techno hipnótico y oscuro a un terreno de presión constante, reafirmando su posición como una de las figuras más sólidas del género.
En el neonGARDEN, Mita Gami construyó una atmósfera introspectiva con techno melódico y matices progresivos, envolviendo a los asistentes en paisajes sonoros expansivos y percusiones tribales.

Con la caída de la noche, el termómetro descendió hasta los 10 grados; sin embargo, nadie dejó de bailar. Los fuegos artificiales iluminaron el cielo del Kinetic Field, regalando postales que arrancaron sonrisas pese al frío.

Celebración eléctrica

Más allá de los géneros sampleados, cumbia, salsa, rock, house o reguetón, el EDC volvió a confirmarse como una fiesta multicultural. Las botargas, pese a su movilidad limitada, no dejaron de brincar al ritmo de los beats. El color neón se apoderó de árboles, juegos mecánicos y vestimentas, recordando que el festival es un punto de encuentro donde el único idioma común es el amor por latir bajo el mismo beat.

Los últimos actos de la jornada estuvieron encabezados por nombres de peso. Loud Luxury, ante una noche helada, sorprendió con un set cargado de mashups que incluyeron referencias a Robyn, “Opalite” de Taylor Swift, temas de Adele, guiños a Bad Bunny e incluso “La Chona”. Su propuesta convirtió el momento en una celebración colectiva donde el pop y el house convivieron sin complejos.

Alesso, el último acto

La recta final encumbró al escenario principal. Alok desplegó su bass house con tintes pop y brasileños, mientras Hugel encendió al público con su característico latin house de percusiones cálidas y líneas de bajo profundas.

Finalmente, Alesso cerró el Kinetic Field con un set de progressive house melódico que combinó euforia y nostalgia en un recorrido de himnos, crescendos emotivos y caídas explosivas.

Al otro lado del recinto, en el Circuit Grounds, Charlotte de Witte llevó su techno industrial y oscuro hacia un cierre intenso y sin concesiones.

Así, el segundo día de actividades, que congregó a más de 115 mil personas, llegó a su fin bajo una noche fría que, pese al cansancio acumulado, quedó marcada como una pista de baile destinada al recuerdo.
 

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