Ir al contenido principal

Andrew Stanton presenta Toy Story 5 en México: Primeras impresiones de los primeros 45 minutos

Escena

Andrew Stanton presentó en CDMX los primeros 45 minutos de Toy Story 5. El filme, que estrena el 17 de junio, sigue a Jessie contra el "fenómeno zombi" de las pantallas

Andrew Stanton visita la CDMX
Andrew Stanton visita la CDMX

Por Alejandro Ávila Peña

Ciudad de México.- En vísperas del tan esperado estreno de ‘Toy Story 5’, el aclamado director Andrew Stanton y la prestigiosa productora Lindsey Collins visitaron la Ciudad de México para presentar los primeros minutos de la nueva entrega de los juguetes más famosos del cine.

El próximo 17 de junio, las salas de cine recibirán una de las películas más esperadas del año. La quinta entrega de ‘Toy Story’ llegará a la gran pantalla para traer una aventura cargada de irreverencia, risas y una nostalgia capaz de mover las emociones más profundas de los espectadores.

Para preparar el terreno rumbo a este esperado estreno, este 1 de junio Andrew Stanton y Lindsey Collins estuvieron presentes en Cinemex Antara para presentar los primeros 45 minutos del largometraje. Posteriormente, ambos creativos sostuvieron una charla con el público, donde abordaron temas como el uso de la tecnología, la trama principal de la película y otros aspectos fundamentales de esta nueva historia.

A tres décadas del estreno de la cinta original que revolucionó la animación, Pixar se prepara para regresar a la pantalla grande con ‘Toy Story 5’. Durante este encuentro entre la prensa mexicana y Andrew Stanton, se compartieron detalles sobre el rumbo de esta nueva entrega, la cual no solo busca apelar a la nostalgia, sino enfrentar uno de los retos más grandes de la paternidad moderna: la omnipresencia de las pantallas.

Según Stanton, la premisa central del filme es que “el tiempo limitado que tenemos con los demás puede impactar toda una vida”.

A lo largo de los años, Stanton se ha consolidado como uno de los arquitectos más respetados de la animación y de Pixar. El creativo participó en proyectos como ‘Bichos’ y dirigió las aclamadas ‘Buscando a Nemo’ y ‘Wall-E’. Por ello, cuando se anunció que sería el encargado de esta nueva historia, los fanáticos celebraron la decisión debido al prestigio y legado que respaldan su carrera.

El desafío de la era digital y el "fenómeno zombi"

Uno de los pilares de esta quinta entrega es el conflicto entre los juguetes tradicionales y los dispositivos electrónicos. Stanton describe la lucha de los padres por desconectar a sus hijos de la tecnología como una realidad compleja que la película intenta retratar con honestidad.

El director señaló que el objetivo fue ofrecer una mirada equilibrada y realista, brindando esperanza a través de la creatividad. Para el equipo de Pixar, la imaginación es el antídoto directo contra lo que denominan el "fenómeno del zombi tecnológico".

“Creo que parte de lo que intentábamos hacer es simplemente representar la realidad, que es que todo el mundo está luchando con esto... al final de la película ofrecemos algo de esperanza en torno a lo que todos tenemos, que es el acceso a nuestra imaginación”, explicó Stanton.

El ascenso de Jessie y un Woody diferente

En esta ocasión, el protagonismo recae firmemente sobre Jessie. Tras décadas de evolución, Stanton sintió que el personaje merecía liderar el cuarto de Bonnie. La trama explorará cómo la vaquerita enfrenta la responsabilidad de cuidar a la niña mientras lidia con el temor de que la tecnología termine por captar toda su atención.

“Tenía muchas ganas de saber cómo sería el mundo con Jessie dirigiendo un grupo de juguetes... ella se lo merece después de todo lo que ha pasado”, afirmó el director.

Durante la charla también se abordó la manera en que las nuevas generaciones se relacionan entre sí. Los realizadores señalaron que gran parte de la comunicación actual ocurre a través de dispositivos tecnológicos.

“Puede parecer más fácil relacionarse a través de la tecnología, pero no siempre significa que esas conexiones sean reales”, comentaron.

Por su parte, Woody aparece en una etapa distinta, habiéndose liberado de la necesidad de pertenecer a un solo niño. Stanton describe su apariencia más desgastada como una señal de madurez.

“No le importa si se raspa un poco o si el polvo se asienta sobre él... simplemente demuestra que ha estado viviendo la vida”.

Esta dinámica refleja un cambio generacional donde la sabiduría de los juguetes se enfrenta a nuevas formas de juego y convivencia.

La "trilogía de Bonnie" y la sorpresa de Bad Bunny

Uno de los momentos centrales de la charla llegó cuando se cuestionó a los creativos sobre la necesidad de realizar una quinta entrega, considerando que la franquicia parecía haber encontrado un cierre perfecto en ‘Toy Story 3’.

“La historia de Andy concluyó de manera hermosa cuando entregó sus juguetes a Bonnie”, respondió Stanton. Sin embargo, explicó que el universo de ‘Toy Story’ siempre ha tenido como eje central el crecimiento de los niños y la forma en que los juguetes encuentran nuevos dueños que los necesitan.

Para esta nueva entrega, el equipo sintió que era necesario abordar cómo la tecnología está captando cada vez más la atención de las infancias. Stanton quería explorar cómo Jessie, marcada por el miedo al abandono, reaccionaría ante la posibilidad de “perder a un niño mucho antes de lo programado” debido a las pantallas.

Con esta idea como punto de partida, el creativo construyó una historia cuyo eje principal es el impacto de la tecnología en la infancia, pero también la importancia de los vínculos humanos y las pérdidas que forman parte de la vida.

“La premisa con la que terminé trabajando fue que el tiempo limitado que tenemos con los demás puede impactar toda una vida, y eso es realmente lo que está debajo de toda la película”, comentó.

Esta expansión del universo de ‘Toy Story’ incluye colaboraciones inesperadas, como la participación de Bad Bunny. Según relataron los realizadores, todo comenzó cuando descubrieron un video viral donde el cantante se declaraba fan absoluto de la saga.

“Nos dimos cuenta de que era un verdadero fan”, señalaron.

Posteriormente, se acercaron al artista para preguntarle si le interesaría participar en la película.

“Le preguntamos y él dijo: ‘Absolutamente’. Instantáneamente respondió: ‘Cuenten conmigo. Sería un sueño hecho realidad hacer una voz para Toy Story’”.

Con la codirección de McKenna Harris, representante de la generación que creció con la primera película, ‘Toy Story 5’ busca convertirse en un puente emocional entre padres e hijos.

“Hacer un amigo es un momento enorme en la vida de un niño... eso se convirtió cada vez más en el foco de la película”.

Primeras impresiones de ‘Toy Story 5’

El poder del cine es indescriptible. Es ese medio capaz de marcarte a través de imágenes, sonidos y momentos que permanecen grabados en la memoria para toda la vida.

Recuerdo tener cuatro años y ver en la sala de mi casa la mítica ‘Toy Story 2’. La primera entrega me había fascinado por la irreverencia de sus personajes y por la manera en que hablaba de los vínculos afectivos. Cuando vi la secuela, mi emoción fue enorme. Quizá no recuerdo por completo aquella primera experiencia, pero escenas como la misión inicial de Buzz Lightyear o el momento en que Woody es secuestrado siguen vivas en mi memoria.

Con tres décadas de historia, ‘Toy Story’ se consolidó como la franquicia insignia de Pixar. Una licencia que conquistó al público gracias a personajes entrañables como el Sr. Cara de Papa, Rex, Tiro al Blanco y el intrépido Woody.

‘Toy Story 2’ marcó a generaciones enteras. Uno de sus momentos más memorables fue la historia de Jessie y el abandono de Emily. Acompañada por la melancólica canción “Cuando ella me amaba”, la película construyó en apenas unos minutos una de las representaciones más poderosas sobre la pérdida y el abandono. Sin embargo, aquel dolor encontró consuelo cuando Jessie comprendió que algunas personas se van, pero otras llegan para iniciar nuevos capítulos.

Es precisamente sobre esa herida emocional donde ‘Toy Story 5’ parece construir gran parte de su discurso. El problema es que, al menos en estos primeros 45 minutos, la nostalgia se percibe excesivamente calculada. Da la impresión de que la película busca regresar a un momento emocional muy específico sin ofrecer todavía una justificación contundente para hacerlo.

Además, lo mostrado hasta ahora se siente más cercano a la estructura de un cortometraje que a la de una gran aventura cinematográfica.

Lejos quedan las secuencias llenas de imaginación que definieron a la saga: la misión espacial de Buzz en ‘Toy Story 2’ o la batalla contra el Dr. Tocino en ‘Toy Story 3’. En esta ocasión, la película apuesta por una narrativa mucho más contenida, alejada de esa fantasía que convertía cualquier habitación en un universo de posibilidades.

Los escenarios lucen más fríos, los nuevos personajes no resultan especialmente memorables y, quizá lo más llamativo, es que Woody y Buzz tienen una presencia mucho menos relevante de la esperada.

La gran protagonista es Jessie, ahora convertida en la alguacil del grupo. Su misión consiste en cuidar a Bonnie y asegurarse de que sea feliz. Sin embargo, pronto descubre que la niña tiene dificultades para relacionarse con otros niños.

Ante esta situación, los padres de Bonnie le entregan Lilly Pad, una tableta diseñada para conectar a los niños a través de internet.

A partir de esta premisa, Stanton desarrolla una historia construida sobre conceptos muy interesantes: el dejar ir, la importancia de construir vínculos saludables y la necesidad de establecer amistades reales.

Durante 30 años, ‘Toy Story’ ha demostrado ser una franquicia capaz de explorar las inquietudes más profundas del corazón humano. Esta nueva entrega continúa haciéndolo con sensibilidad e inteligencia, aunque desde una tonalidad mucho más sobria.

Esto no es necesariamente negativo. Sin embargo, parte de la magia de Pixar siempre ha consistido en equilibrar la reflexión emocional con la irreverencia y la aventura. Hasta ahora, ese equilibrio parece inclinarse más hacia la introspección.

Visualmente, la película es impresionante. La animación alcanza un nivel técnico extraordinario. Cada textura, escenario y personaje luce increíblemente detallado, demostrando una vez más el dominio artístico del estudio.

Aunque el conflicto central gira en torno a la tecnología, la película evita convertirla en un villano absoluto. Más bien la presenta como una herramienta que puede facilitar ciertas conexiones, aunque también plantea preguntas sobre la autenticidad de esas relaciones.

Desde el inicio, Jessie carga con el peso emocional del relato. Su miedo al abandono vuelve a convertirse en uno de los ejes centrales de la historia. No obstante, aquí surge una observación importante: la película parece enfocarse únicamente en la herida provocada por Emily, dejando de lado que el personaje ya había atravesado una experiencia similar con Andy. La ausencia de esa referencia genera la sensación de que ciertos elementos del pasado son retomados únicamente cuando resultan convenientes para reforzar el impacto emocional de la narrativa.

Pixar continúa demostrando una comprensión profunda de las emociones humanas. El miedo a crecer, la necesidad de pertenecer y el temor a la pérdida siguen presentes de manera efectiva. Sin embargo, por ahora falta esa grandilocuencia emocional y esa creatividad desbordante que convirtió a la saga en un fenómeno cultural.

‘Toy Story’ se inmortalizó gracias a momentos y frases que trascendieron generaciones: “La garra”, “Al infinito y más allá” o el humor absurdo que definió gran parte de su identidad. Estos primeros 45 minutos no parecen apostar por ese tipo de secuencias memorables, sino por una experiencia más madura y contemplativa.

Resulta curioso porque Pixar demostró recientemente, con propuestas como ‘Hoppers’, que aún conserva la capacidad de combinar profundidad emocional con humor irreverente.

‘Toy Story 5’ logra justificar varios de sus temas centrales, pero por momentos también transmite la sensación de ser un intento por revivir una de las heridas más emblemáticas de la franquicia. Aun así, es justo reconocer que sigue siendo un vehículo excepcional para reflexionar sobre la condición humana.

Aunque ha perdido parte de la chispa que caracterizó sus mejores años, la manera en que analiza los comportamientos sociales continúa siendo de una maestría admirable y demuestra por qué ‘Toy Story’ sigue siendo la franquicia más importante de Pixar.

A través de esta historia, Disney y Pixar parecen apostar por una de las narraciones más emotivas y dolorosas de su historia reciente. Un relato que reflexiona sobre la soledad, la necesidad de construir vínculos sanos y la importancia de aceptar que dejar ir también forma parte del crecimiento.

Con una sensibilidad notable, Stanton plasma estos temores en una entrega que quizá no alcance el estatus icónico de sus predecesoras, pero que sí promete convertirse en una profunda reflexión sobre la amistad.Porque amigos hay muchos, pero pocos llegan a ser tan fieles como Jessie.

Sobre el autor

Alejandro Avila