Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como Bad Bunny, protagonizó un momento histórico este domingo. El artista lideró el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de California. Esta presentación destacó por ser la primera con un repertorio musical realizado totalmente en español.
Un inicio electrizante y lleno de identidad
El cantante apareció vestido de blanco, con guantes y un balón de fútbol bajo el brazo. Inició su actuación con el éxito mundial "Tití me preguntó". Previo a su salida, la banda de rock Green Day abrió las celebraciones del evento deportivo.
El "Conejo Malo" ofreció una mezcla explosiva de sus grandes temas. El estadio vibró con fragmentos de canciones de leyendas como Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee. El show reafirmó el dominio del ritmo urbano en la cultura global actual.

Invitados sorpresa en el escenario
La noche incluyó colaboraciones inesperadas que emocionaron a la audiencia. Lady Gaga apareció con un vestido azul para interpretar una versión en merengue de "Die With A Smile". La estrella estadounidense bailó junto al puertorriqueño al inicio de "Baile Inolvidable".
Por su parte, Ricky Martin se unió a la celebración de manera icónica. El cantante apareció sentado en una de las sillas blancas que caracterizan la portada de su disco "DtMf". La combinación de talentos convirtió el medio tiempo en una fiesta de la identidad latina.
Expertos de la medidora Nielsen prevén que este espectáculo rompa récords históricos. La actuación busca superar los 103 millones de espectadores que lograron Shakira y Jennifer López en 2020. Bad Bunny llega a este escenario tras ser el artista más escuchado en Spotify durante 2025.
Stacie de Armas, directiva de Nielsen, destacó el impacto global del cantante. Según la experta, el mundo entero aclama al puertorriqueño, no solo la comunidad latina. El Super Bowl del año pasado registró 127.7 millones de espectadores, cifra que este show aspira a vencer.

Contexto político tenso
La elección de Bad Bunny generó algunas críticas en sectores conservadores. El expresidente Donald Trump calificó la decisión como "ridícula". A pesar de esto, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, mantuvo su respaldo total al artista.
El clima social también marcó los días previos al encuentro. En las calles de San Francisco aparecieron carteles con mensajes de resistencia chicana. Estos grupos usaron la imagen
del "sapo concho", símbolo de la gira del cantante, para exigir cambios migratorios. Sin embargo, el comité organizador descartó operativos especiales de seguridad durante el evento.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales durante el marco del Super Bowl, afirmó que el país es ahora “más fuerte, más grande y mejor que nunca”.
“¡Y LO MEJOR ESTÁ POR VENIR!”, declaró el presidente Trump en su publicación oficial.
Este mensaje contrasta con sus críticas previas, donde calificó de "pésima elección" la participación del cantante.
