Por Ernesto Becerra
Crazy Taxi es una de las franquicias arcade más legendarias de Sega. El juego debutó en 1999 en las máquinas recreativas y, posteriormente, llegó a consolas como Dreamcast, PlayStation 2 y GameCube, versiones que muchos jugadores recuerdan por trasladar la experiencia de las arcades a casa y añadir contenido que no estaba disponible originalmente.
Sin embargo, han pasado más de 25 años desde aquel lanzamiento y el panorama de los videojuegos ha cambiado considerablemente. Las arcades ya no tienen el mismo peso que a finales de los noventa, por lo que Sega busca darle una nueva vida a su clásico con Crazy Taxi: World Tour, una reimaginación que conserva la esencia arcade y apuesta por el multijugador.
Durante la beta cerrada únicamente pudimos probar algunos de sus modos, por lo que todavía falta conocer el resultado final. Aun así, esta primera experiencia permite hacerse una idea de hacia dónde apunta el proyecto.
Pickup Race: llevar pasajeros mientras compites contra otros
El primer modo que probé fue Pickup Race, una competencia para seis jugadores en la que el objetivo es recoger y llevar pasajeros mientras el tiempo avanza. La idea conserva uno de los pilares de Crazy Taxi, pero ahora hay otros cinco conductores recorriendo la misma ciudad y tratando de conseguir ventaja.
Uno de los escenarios disponibles retomaba el mapa clásico del primer Crazy Taxi, aunque con modificaciones que lo hacen sentirse más amplio. También estuvo presente el clásico tema “All I Want” de The Offspring, una canción que se convirtió en parte importante de la identidad de la franquicia.
La gran diferencia está en que ahora no basta con conocer la ciudad. Un jugador puede adelantarse, bloquear una ruta o tomar el camino que tú pensabas utilizar, obligándote a improvisar sobre la marcha. Esa imprevisibilidad funciona bastante bien porque mantiene la velocidad y el caos característicos de Crazy Taxi sin convertirlo en un juego de carreras tradicional.
También había otro escenario en el que era necesario alcanzar determinados puntos de control mientras recogíamos y dejábamos pasajeros.
Particularmente, disfruté bastante este modo. El manejo se siente rápido, los derrapes permiten tomar las curvas de manera agresiva y los choques no son tan castigadores como para terminar con una partida por un simple error. Esto ayuda a conservar el ritmo frenético que hizo famoso al juego.
Eso sí, no fui particularmente fan del rediseño de la flecha que indica nuestro destino. Puede parecer un detalle menor, pero quienes crecieron con la presentación del Crazy Taxi original probablemente notarán el cambio.
Cops ’n’ Cabbies: cuando los pasajeros pasan a segundo plano
El segundo modo disponible fue Cops ’n’ Cabbies, una propuesta que introduce una dinámica mucho más competitiva. Aquí los jugadores pueden asumir diferentes roles y enfrentarse directamente entre ellos, con policías encargados de detener a los demás conductores.
La persecución puede terminar en choques y enfrentamientos que buscan impedir que los conductores cumplan sus objetivos. Cuando un taxi es destruido, el jugador queda temporalmente fuera de acción hasta que otro participante puede liberarlo.
La beta también mostró que este modo puede tener diferentes variantes de objetivos. En una de ellas, la dinámica gira alrededor de recoger pasajeros, mientras que otra cambia el objetivo por el transporte de paquetes. Incluso la elección del vehículo puede modificar la manera en la que afrontamos la partida, ya que algunos taxis permiten transportar una mayor cantidad de pasajeros o carga, aunque esto puede repercutir en su comportamiento.
Durante mi prueba me encontré con un bug que me impidió volver a manejar después de quedar atrapado, incluso cuando otro jugador ya me había liberado. Al tratarse de una beta cerrada, este tipo de errores no resulta particularmente extraño y precisamente estas pruebas sirven para encontrar problemas antes del lanzamiento.
De hecho, al terminar la prueba, Sega pidió a los participantes que compartieran sus comentarios mediante un formulario, algo que seguramente ayudará al estudio a identificar qué elementos necesitan ajustes.
El manejo mantiene la esencia de Crazy Taxi
Uno de los aspectos que más me convenció de la beta fue precisamente la conducción.
Sega no parece estar intentando convertir Crazy Taxi: World Tour en un simulador. Los vehículos responden rápidamente, aceleran con fuerza, permiten realizar derrapes bastante exagerados y los choques son lo suficientemente permisivos como para que podamos recuperarnos rápidamente.
Y esto es importante porque Crazy Taxi nunca se trató de conducir perfectamente. La gracia siempre estuvo en encontrar la ruta más rápida, ignorar buena parte de las reglas de tránsito y lanzarnos por cualquier atajo que pudiera ahorrarnos unos segundos.
World Tour entiende esa filosofía. Incluso cuando chocamos contra el tráfico, podemos recuperar el control rápidamente y continuar con nuestra carrera. Al mismo tiempo, conducir bien sigue teniendo recompensa: mantener la velocidad, tomar correctamente las curvas y conocer los atajos puede marcar una diferencia considerable.
El multijugador además agrega un elemento interesante. Una ruta que funciona perfectamente en una partida puede convertirse en una pésima decisión en la siguiente porque otro jugador llegó primero o provocó algún accidente que cambió nuestra trayectoria.
Todavía hace falta más caos
A pesar de que la experiencia fue divertida, la beta también dejó algunos aspectos que podrían mejorar.
Gráficamente, el juego luce bien, aunque encontré cierta inconsistencia en algunos elementos visuales. También hubo algunos bugs que, como mencioné anteriormente, son comprensibles al tratarse de una prueba previa al lanzamiento.
Sin embargo, más allá de los problemas técnicos, considero que los escenarios podrían aprovechar mucho más el concepto de Crazy Taxi. El juego invita constantemente a conducir de manera absurda, tomar atajos imposibles y atravesar el tráfico a toda velocidad, pero en algunos momentos los mapas se sienten demasiado limpios.
Me gustaría encontrar más elementos que puedan destruirse, obstáculos capaces de alterar una ruta, peligros ambientales y situaciones en las que el caos provocado por un jugador termine afectando a los demás.
La conducción ya está diseñada para que hagamos locuras. Ahora falta que las ciudades nos den todavía más razones para hacerlas.
Una primera prueba que deja buenas sensaciones
Después de jugar la beta cerrada, Crazy Taxi: World Tour me dejó una primera impresión positiva, aunque todavía es demasiado pronto para saber si conseguirá mantener el interés durante mucho tiempo.
Los dos modos probados funcionan porque aprovechan algo que Crazy Taxi siempre ha hecho bien: ofrecer una conducción sencilla de entender, difícil de dominar y lo suficientemente caótica como para provocar situaciones inesperadas.
El gran reto estará en el contenido que Sega prepare para la versión final. Los mapas tendrán que ofrecer suficientes rutas y posibilidades para que aprenderlos no termine convirtiendo cada partida en repetir exactamente el mismo recorrido. Del mismo modo, será importante contar con más modos que aprovechen el multijugador sin alejarse de la esencia de la franquicia.
Por ahora, mi mayor interés está precisamente en descubrir qué tendrá preparado el modo arcade y cómo se combinará con las nuevas ideas que Sega está introduciendo.
Esta beta no es suficiente para emitir un juicio definitivo, pero sí demuestra que la fórmula de Crazy Taxi puede funcionar con otros jugadores al volante. Ahora toca esperar para descubrir cuánto más caos tiene preparado Sega.
Crazy Taxi: World Tour llegará en algún momento de 2027 a PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2 y PC.
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