Lejos de los conflictos comunes tras una separación, Andrea Legarreta y Erik Rubín reafirmaron que su prioridad es el bienestar familiar. La expareja, junto a sus hijas Mía y Nina, además de sus respectivas nuevas parejas, Geraldine y Luis Carlos Origel, asistieron al partido entre México y Chequia en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Esta aparición conjunta en el Estadio Ciudad de México, donde posaron sonrientes, generó una ola de reacciones en redes sociales. Mientras muchos usuarios celebraron la madurez de la familia, otros cuestionaron la dinámica, calificándola de difícil de comprender o incluso de un intento por llamar la atención.
Erik Rubín responde a los comentarios
Ante la controversia, el cantante decidió no guardar silencio. A través de sus historias de Instagram, Erik Rubín enfrentó a los críticos, defendiendo la relación que mantiene con la conductora y su entorno familiar.
"Me da risa ver cómo hay gente que se retuerce por ver feliz a otros. ¿Y por qué les puede tanto? Pues la respuesta es obvia y sencilla. ¿No creen?", escribió el exintegrante de Timbiriche.
Una familia en constante reinvención
El mensaje de Rubín fue respaldado por numerosos seguidores, quienes destacaron que ambos han priorizado a sus hijas, Mía y Nina, por encima de diferencias personales. Desde el anuncio de su divorcio en febrero de 2023, tras más de 22 años de matrimonio, la expareja ha mantenido una postura constante: su vínculo como familia permanece intacto, a pesar de que su relación de pareja concluyó.
