Durante décadas, la obra de Fernando Sampietro (1951–1984) permaneció en un territorio casi secreto, resguardada en el ámbito familiar, fragmentada por la memoria y alejada del circuito institucional. Hoy, ese silencio se rompe con la publicación de Fernando Sampietro. Un verdadero duchampiano que se hacía llamar Marcelo del Campo, un volumen que reúne por primera vez casi la totalidad de su producción artística y literaria desarrollada en poco más de diez años .
Sampietro fue un creador multifacético: pintor, poeta, cineasta experimental y artista del collage. Perteneciente a la última generación marcada por la influencia cultural del exilio republicano español en México, decidió apartarse del camino familiar como ingeniero textil para asumir una práctica autodidacta, radical y vanguardista, que él mismo definía como “un grito en el vacío” .
El libro compila su obra y funciona como archivo crítico. A través de ensayos y textos de Martín Casillas de Alba, Jesse Lerner, Cuauhtémoc Medina, Augusto Monterroso, Rubén Ortiz Torres, Vicente Rojo y Álvaro Vázquez Mantecón, se traza un mapa de las tensiones culturales de una generación atravesada por la apropiación, la ironía y la experimentación formal . Sampietro dialogó con referentes como Andy Warhol, Pablo Picasso, los Rolling Stones y, de manera central, Marcel Duchamp, abriendo una veta singular dentro del arte mexicano de finales del siglo XX .
Su obra —excéntrica, a veces incómoda— emergió en un contexto ideológico polarizado entre posturas liberales y revolucionarias en América Latina. En ese escenario, su producción puede leerse como un gesto de alienación consciente y, al mismo tiempo, como una búsqueda estética propia que quedó truncada por su muerte prematura .
Como parte de este proceso de recuperación, su obra también puede verse en la exposición Antenas al vacío, en exhibición en las salas 1 a 5 del Circuito Norte del Museo Cabañas, en Guadalajara, del 22 de noviembre de 2025 al 22 de febrero de 2026 .
Curada por Cuauhtémoc Medina y Ana Sampietro, la muestra articula distintos momentos de su práctica: ejercicios de apropiación irónica, pinturas de antenas y tinacos de la Ciudad de México, así como un corpus relevante de cine en Super 8 que incluye animación, ficción y registros experimentales realizados en los años setenta.
La publicación del libro, distribuido en librerías de todo el país, y la exhibición en el Museo Cabañas no sólo restituyen la dimensión estética e intelectual de Fernando Sampietro; también reabren una conversación pendiente sobre las genealogías alternativas del arte mexicano reciente.
