Por Alejandro Ávila Peña
El día de ayer, Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, hizo historia al presentarse en el Super Bowl LX, ofreciendo uno de los espectáculos más vibrantes de la historia y, además, el más visto de todos los tiempos.
El más visto de la historia
El show de medio tiempo del Super Bowl LX era uno de los espectáculos más esperados de los últimos años, debido al impacto global que posee Bad Bunny en la actualidad. Tras varias semanas de expectativa, el show finalmente se llevó a cabo y, de acuerdo con cifras oficiales, se estima que la transmisión superó a presentaciones como la de Shakira e incluso la del rapero Kendrick Lamar.
Una vez concluido el espectáculo, en medios digitales comenzó a circular el número de vistas que había alcanzado el show. Durante la noche se comentó que el medio tiempo había logrado una audiencia de 140 millones de personas; sin embargo, dicha cifra no era oficial, ya que varios medios especializados aún realizaban el conteo correspondiente.
NBC reportó una cifra de 135.4 millones de espectadores, pero ese dato resultó erróneo, pues minutos después la NFL informó que el número total de personas que vieron el medio tiempo del “Conejo Malo” fue de 142.3 millones, posicionando a Benito como el artista con el show de medio tiempo más visto en la historia.
Con estos números, el boricua supera a artistas como Kendrick Lamar (133.5 millones), Michael Jackson (133.4 millones) y Usher (129.3 millones). Esta cifra consolida a Bad Bunny como el artista más importante del momento y uno de los cantantes con mayor impacto en los últimos años dentro del espectáculo de la NFL.
El show fue visto por multitudes de todas partes del mundo: algunos dentro del estadio, otros en sus alrededores y muchos más en distintos territorios que, a través de dispositivos digitales, pudieron presenciar el medio tiempo más electrizante y comentado de la última década.
Lo amas o lo odias
El espectáculo generó de inmediato un sinfín de comentarios en redes sociales. Uno de los primeros en manifestar su reacción fue el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó el show como “absolutamente terrible, uno de los peores de la historia”, agregando que “no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”.
Por su parte, medios especializados como Rolling Stone calificaron el espectáculo como uno de los mejores medios tiempos del Super Bowl de todos los tiempos, colocándolo en la posición número dos, solo por detrás del acto realizado por Prince. Pitchfork también compartió una postura similar, señalando que Bad Bunny “organizó una fiesta espectacular, amplió la definición de Estados Unidos e hizo historia en el proceso”.
Las críticas en torno al medio tiempo reflejan que el show ofrecido por Bad Bunny ha sido un hecho histórico sin precedentes para el Super Bowl, evidenciando que su presentación ha generado emoción y sensibilidad en quienes la presenciaron, sin dejar indiferente a nadie. En ello radica el éxito de lo presentado: un espectáculo para el recuerdo, independientemente de que guste o no a determinados sectores de la audiencia.