Ir al contenido principal

Iván de la Rioja y XEL en el Foro del Tejedor: entre migajas y boleros

Escena

Iván de la Rioja (Daniel, Me Estás Matando) y XEL revelan los secretos de su química musical y su concierto de boleros y experimentación.

Iván de la Rioja presenta 'Migajas, boleros y alguna cosa más' junto a Xel (Foto: Especial)
Iván de la Rioja presenta 'Migajas, boleros y alguna cosa más' junto a Xel (Foto: Especial)

Con motivo del lanzamiento de su próximo sencillo SOLX, el músico mexicano Iván de la Rioja, integrante de Daniel, Me Estás Matando, se prepara para presentarse este 23 de abril en el Foro del Tejedor con su show Migajas, boleros y alguna cosa más. En esta ocasión compartirá escenario con XEL, una de las nuevas apuestas de su sello. En entrevista con DIARIO DE MÉXICO, ambos artistas hablaron sobre el proceso creativo detrás de su colaboración, la construcción de este nuevo proyecto solista y las emociones que atraviesan su música.

 

¿Cómo están? ¿Cómo les va en estos días previos al show en Ciudad de México?

Iván de la Rioja (IDR): La verdad todo bastante bien, dentro del caos normal que implica estar preparando shows. Justo ahorita ando en ese punto donde traes muchas cosas en la cabeza al mismo tiempo: logística, ensayos, viajes... Es esa sensación de que todo se está moviendo y de que vienen cosas importantes. También hay emoción porque este show en el Foro del Tejedor es especial por el formato, por lo íntimo, y porque es un espacio donde la música se siente distinto.

XEL: Yo lo estoy viviendo desde otro lugar completamente distinto. Me vine a la playa unos días justamente para bajar revoluciones y poder llegar más centrada. Para mí sí ha sido importante este momento de pausa, de reconectar conmigo, porque es la primera vez que voy a tocar en Ciudad de México con mi proyecto solista y eso emocionalmente pesa. He estado ensayando mucho, pero también dándole vueltas al set desde un lugar más interno: cómo quiero sentirme, qué quiero transmitir. Hay nervio, claro, pero también mucha emoción y ganas de entregarme completamente en el escenario.

 

 

Justo hablando de eso, ¿Cómo se preparan para un formato más íntimo como el del Foro del Tejedor?

XEL: Creo que cambia mucho la manera en la que te paras frente al público. En un espacio íntimo no te puedes esconder, todo es más evidente: la voz, la emoción, incluso los silencios. Entonces la preparación no es solo técnica, también es emocional. En mi caso ha sido como una especie de ritual: meditar, escribir, cantar, repetir el set una y otra vez, pero también decirme “confía”. Porque al final no se trata de hacerlo perfecto, sino de conectar. Y eso implica vulnerabilidad, que es algo que estoy aprendiendo a abrazar.

IDR: Totalmente. En este tipo de shows la música respira diferente. No hay tanta producción que te cubra, entonces lo importante es la interpretación y la honestidad. También hay algo muy bonito en ver las caras de la gente, sentir su energía tan de cerca. Eso hace que todo sea más real y también más retador, pero justo por eso es tan especial.

 

XEL, vienes de una formación en ópera, pero ahora tu proyecto es mucho más experimental ¿Cómo fue ese proceso de soltar y explorar?

XEL: Fue un proceso muy gradual, pero también muy revelador. Yo crecí rodeada de música clásica y bolero. Ese era mi mundo, yo pensaba que mi voz pertenecía únicamente a ese lugar. Había algo muy estructurado en eso, como una idea de: “esto es lo que sabes hacer y aquí te quedas”. Todo cambió cuando descubrí a Caloncho. Fue algo muy sencillo: escuché su música, hice un cover casi por curiosidad y lo subí. La respuesta fue muy bonita y ahí me cayó el veinte de que mi voz podía habitar otros espacios.  Luego vino la etapa de mi banda (Alorah Meraki), donde también hubo mucha exploración, pero ahora con el proyecto solista siento que todo es más honesto, más directo. Es como regresar a la raíz, pero con todo lo que ya aprendí. Aquí no tengo que negociar tanto, puedo hablar desde experiencias muy mías y eso se siente muy liberador.

 

¿Cómo nace la buena química entre ustedes en el estudio?

IDR: Fue un proceso curioso porque no fue inmediato. La primera vez que escuché una de sus canciones (de XEL) yo no terminaba de entender hacia dónde iba. Había algo ahí, pero no lograba conectar del todo con la intención. Entonces empecé a experimentar con la armonía, a mover cosas, a reinterpretarla… y poco a poco fue tomando sentido. La primera maqueta que hicimos fue bastante mala, la verdad (risas), pero creo que eso también fue importante, porque nos permitió entender qué no queríamos. Después tuvimos una sesión en el estudio donde todo fluyó de manera muy natural. Hicimos canciones en un solo día, trabajamos súper rápido y ahí fue cuando dijimos: “ok, aquí hay algo”.

XEL: Sí, creo que también tiene que ver con que los dos somos muy aferrados. Cuando algo nos gusta, no lo soltamos fácilmente. Yo, por ejemplo, con esa canción estaba muy clavada y aunque al inicio no funcionaba, yo sentía que había algo ahí. Y él también tiene esa paciencia de decir “a ver, vamos a encontrarle la forma”. Entonces esa combinación ayudó mucho.

En este proceso creativo, ¿Qué han descubierto de ustedes mismos?

XEL: Yo descubrí que me encanta la producción. Antes me enfocaba mucho en la melodía, en escribir, en agarrar la guitarra o el piano y construir desde ahí. Pero ahora disfruto muchísimo el momento en el que la canción empieza a crecer: los arreglos, las texturas, los detalles pequeños que hacen que todo cobre vida. Es como decorar un espacio, ponerle lucecitas, atmósferas… esa parte me fascina. También descubrí que me gusta mucho escribir desde un lugar más honesto, más vulnerable. Y este proyecto me ha permitido hacerlo sin filtros.

IDR: Yo diría que la confianza ha sido clave. Hemos construido un espacio donde podemos decirnos las cosas de frente, sin miedo, y eso hace que el proceso sea mucho más rico. También ha sido interesante explorar géneros y sonidos distintos, salir de la zona de confort y ver hasta dónde podemos llevar las canciones.

 

Tocan mucho el tema del migajear ¿Qué diferencia hay entre ser paciente en el amor y caer en eso?

IDR: Es una línea muy delgada, sobre todo cuando estás dentro de la situación. Pero creo que la paciencia implica claridad y tiempo: darte espacio para entender lo que está pasando. En cambio, el migajear tiene más que ver con la ansiedad, con querer forzar algo que no necesariamente está ahí.

XEL: Para mí la diferencia está en desde dónde lo haces. La paciencia viene desde el amor, desde un lugar más consciente. El migajear viene desde la necesidad, desde el apego. Es aferrarte a alguien que no te está correspondiendo, y eso inevitablemente te termina desgastando. Y sí, todos lo vivimos en algún momento, tampoco hay que juzgarlo tanto, pero creo que es importante aprender a poner límites, porque si no te puedes quedar atrapado en dinámicas muy tóxicas.

Reseña 'Michael': Un espectáculo visual deslumbrante que sacrifica al hombre por el mito

Para el show del 23 de abril, ¿Recomiendan llegar en modo migajero?

IDR: A ver, ahí les va el instructivo perfecto: no duerman un día antes, coman mal, tómense algo… y justo antes del concierto mándenle mensaje a su ex. Ya con eso entran al show y que sea lo que Dios quiera.

XEL: Es terapia intensiva en vivo.

¿Algo que quieran agregar para los lectores de Diario de México?

IDR: Estoy muy emocionado por esta etapa. Estoy desarrollando mi sello, INMDRZ Records, y XEL es la primera artista que estamos firmando, lo cual me emociona muchísimo porque creo profundamente en lo que hace. También estoy trabajando en mi EP La Insoportable Levedad de Volar, del cual la canción SOLX es parte.

XEL: Yo estoy feliz de poder compartir este momento. Es el inicio de algo muy importante para mí y me emociona que la gente lo escuche, que conecte y que lo haga suyo. Ojalá nos acompañen en el show porque va a ser un espacio muy bonito, muy honesto.

Sobre el autor

Brandon Díaz de León