Jaxho y Macario Martínez abrazan el alma con ‘Crónica de una vida’
Por Brandon Díaz de León
Las cicatrices físicas pueden ser fáciles de sanar, incluso llegan a desaparecer con facilidad si son tratadas con cuidado. Pero, ¿Qué pasa cuando el alma está herida? ¿Cuándo esa cicatriz duele constantemente? ¿A dónde recurre el ser humano cuando es perseguido por su pasado? ‘Crónica de una vida’ surge como testamento sonoro a la resiliencia: “Fue un cumulo de emociones, todo se juntó y tenía esa necesidad de sacarlo. Siempre está la melancolía de extrañar a Veracruz” declara Aldair Barahona, nombre detrás del proyecto Jaxho, que reside en la capital mexicana en búsqueda perseguir su sueño de vivir del arte.
La escena musical en México es muy basta, lo cual exige estar constantemente buscando espacios (no siempre dignos) para dar a conocer un proyecto. Fue así cuando en un ‘toquín’ Macario y Jaxho coincidieron, sin siquiera imaginar la amistad que tendrían:
“Me acuerdo que llegó (Macario) con lentes oscuros, una chamarra bien loca y su grupo igual muy rockstar. Los vi y pensé ¿Estos güeyes qué? Pero me gustó lo que tocó, a él también le gustó mi proyecto, íbamos por el mismo camino musical. Me invitó al estudio de grabación y a partir de ahí surgió una amistad muy chida”.
La viralidad de Macario Martínez a inicios de este año fue, sin duda, un giro total en su vida, donde cualquier otra persona ya hubiera perdido el piso:
“Ya pasé esa etapa de rockstar, siento que la tuve cuando estaba más en el under de la ciudad. Ahora es diferente porque es un trabajo, ahora ya es serio, hay que tratar de cuidar nuestra salud y nuestro entorno”.
‘Crónica de una vida’ estuvo guardada en el baúl desde antes de que Jaxho y Macario coincidieran, sin embargo, el veracruzano (qué también acompaña a Macario en los shows full band), nos cuenta cómo surgió esta colaboración:
“Le dije que me gustaría que él cantara conmigo esta canción, su voz y su concepto iba con esto. La grabamos hace un año y ahí se quedó guardada. La gente me decía que ya la sacara, se fue rezagando hasta este momento que ya pudo salir a la luz. Me gusta la energía que la envuelve, tiene una buena producción. Todo está ahí, es algo muy bonito, todos estábamos en ese mood de sentir la canción y creo que se proyecta muy bien.”
Grabada en Casa del Árbol, el sentimiento de Macario quedó impregnado en esta canción no solo por ser algo especial para su amigo, sino por el fallecimiento de ‘Greñas’, su perrito.
“Fue bien difícil, murió en esos días y me sentía mal. Jaxho llevaba mucho tiempo trabajando en esta canción, me tocó ver como cada día era esencial y no me atreví a decirle que no tenía ganas de grabar, era muy importante para él. Ahí tomó todo el sentido del mundo que se grabara en ese momento, se quedó impregnado todo lo que cargaba en esos días. Estar con mis amigos fue lo más chido, fue algo lindo, lo sentí como un abrazo al alma.”
Para Jaxho, esto resignificó el valor que le da su amigo a ‘Crónica de una vida’:
“Abrazó ese dolor, se identificó aún más con la canción y lo quiso hacer. Eso se siente mucho, me gustó que se proyectó esa emoción”
Macario añade:
“Tratamos de hacer eso con las canciones, no damos tanta vuelta en la letra ni intentamos que suene a algo comercial, queremos transmitir nuestras emociones por medio de la música y nuestras interpretaciones”.
Hablando de esta hermandad que se ha ido haciendo más fuerte con el paso de las vivencias, ambos compositores nos narran como han sido estos meses donde prácticamente, de un día para otro, estuvieron en boca de todos
Macario: “Buscamos que hacer para distraernos porque pasaron muchas cosas, aunque nos enfocamos más en organizarnos con nuestra música. Me siento feliz de estar haciendo mis canciones, de estar yendo al estudio todo el tiempo y de ir haciendo esta familia. Ha sido difícil para mis amigos y para mí, pero me siento muy feliz de que estemos haciendo esto.”
Jaxho: “Ha traído cosas buenas y malas. Indudablemente hay envidias, nos hemos llegado a enterar de comentarios de gente que pensábamos que eran muy amigos dentro de esta escena que terminaron por decepcionarnos. Están celosos de que a alguien le vaya bien y a ellos no.”
Ambos coinciden en que tratan de no poner mucha atención a esos detalles, prefieren enfocarse en seguir haciendo música abrazando todo esto de la mejor forma y aportando lo que puedan para que otros proyectos crezcan.
Por lo pronto, seguirán preparando sus presentaciones del 2 de agosto dentro del festival Bandemia en CDMX. A pura voz y guitarra, Macario continuará abriendo los shows de Kevin Kaarl para posteriormente enfocarse en su gira por Estados Unidos, Europa y regresar a la capital para dar concierto en el Lunario del Auditorio Nacional el 15 de noviembre. Jaxho continuará en solitario con algunos shows por confirmar, aunque seguirá en la búsqueda de apoyar a los nuevos talentos dentro de la productora La Casa del Árbol. Emocionados por lo que viene, seguirán esforzándose en la tarea de querer humanizar más a la complicada industria musical en México.