Netflix rescata el legado de Cantinflas con 35 clásicos del cine mexicano

Escena

Netflix celebra el Día del Cine Mexicano con la adición de 35 filmes de Cantinflas a su catálogo. A partir del 1 de septiembre, clásicos como 'El bolero de Raquel' rescatarán el legado de Mario Moreno para audiencias de todo el mundo.

Alejandro Ávila
Netflix pondrá películas de Cantinflas
Netflix pondrá películas de Cantinflas

Por Alejandro Ávila Peña 

Netflix anunció que incorporará a su plataforma una colección de 35 filmes emblemáticos de Mario Moreno “Cantinflas”, como parte de las celebraciones por el Día del Cine Mexicano, que se conmemora el próximo 15 de agosto. Las películas estarán disponibles del 1 de septiembre de 2026 hasta marzo de 2027 y contarán con una sección especial dentro del catálogo.

La apuesta representa más que la incorporación de títulos clásicos a un servicio de streaming: supone una nueva oportunidad para que las generaciones jóvenes conozcan a uno de los personajes que definieron la comedia mexicana del siglo XX y cuya influencia rebasó las fronteras del país. Cantinflas se convirtió en una figura reconocible para millones de espectadores de América Latina y en uno de los rostros mexicanos con mayor proyección internacional.

Entre las películas que llegarán al catálogo destacan El bolero de Raquel, Romeo y Julieta, El gendarme desconocido, Pepe, Ni sangre ni arena, El analfabeto, El padrecito, El bombero atómico, El siete machos y Su excelencia. La selección permitirá recorrer distintas etapas de la trayectoria del actor y recuperar cintas que durante décadas formaron parte del imaginario popular mexicano.

Un personaje que cambió la manera de hablar

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes nació en Ciudad de México en 1911 y murió en 1993. Actor, comediante, escritor, productor y guionista, comenzó su carrera en espectáculos populares antes de consolidar al personaje de Cantinflas, un hombre de barrio, ingenioso y aparentemente desprovisto de poder que utilizaba el humor, los juegos de palabras y el absurdo para sortear situaciones adversas. Su filmografía superó las 50 películas, de acuerdo con el sitio oficial dedicado al artista.

Uno de sus mayores legados quedó incluso fuera del cine. Su particular manera de hablar dio origen al verbo “cantinflear”, utilizado para describir la acción de hablar de forma incongruente, disparatada o sin llegar a expresar algo sustancial. El término forma parte del español y está registrado tanto en el Diccionario de americanismos de la ASALE como en el Diccionario del español de México.

La importancia cultural de Cantinflas radica también en que convirtió a un personaje aparentemente común en una representación reconocible de las contradicciones sociales de su tiempo. Su humor podía apoyarse en la torpeza, la picardía y el doble sentido, pero también en la capacidad del personaje para enfrentarse a autoridades, burócratas, ricos o figuras de poder mediante la palabra y la astucia.

Su influencia fue especialmente fuerte durante la llamada Época de Oro del cine mexicano. Películas como Ahí está el detalle, El bolero de Raquel, El gendarme desconocido, Si yo fuera diputado y El padrecito ayudaron a convertirlo en un fenómeno popular. El personaje trascendió las salas de cine y se incorporó a la cultura cotidiana: su vestimenta, su bigote, su forma de caminar y, sobre todo, su manera de expresarse se volvieron elementos inmediatamente identificables.

De México a Hollywood

El alcance internacional de Moreno quedó demostrado con La vuelta al mundo en 80 días (1956), producción de Hollywood en la que compartió créditos con David Niven y dio vida a Passepartout, conocido como Picaporte en la versión en español. La cinta ganó cinco premios Óscar y dos Globos de Oro. En 1957, Cantinflas obtuvo el Globo de Oro como Mejor Actor en una Película Musical o de Comedia por su actuación, un reconocimiento que confirmó que su humor podía conectar también con públicos fuera del ámbito hispanohablante.

El premio tuvo además un carácter excepcional: Cantinflas fue reconocido individualmente en la categoría de comedia mientras la película obtuvo el Globo de Oro a Mejor Película Dramática. Su presencia en Hollywood abrió una puerta poco habitual para un actor mexicano de aquella época y contribuyó a colocar el nombre de México en una producción internacional de gran escala.

La colección de Netflix adquiere así un significado particular. No se trata únicamente de recuperar películas antiguas, sino de volver a poner en circulación una obra que permite observar cómo el cine popular mexicano construyó personajes, formas de hablar y retratos sociales que todavía forman parte de la cultura nacional.

Netflix apuesta por el cine mexicano contemporáneo

La estrategia de la plataforma no se limita a la recuperación de clásicos. Netflix también anunció nuevos proyectos vinculados con la producción mexicana, entre ellos La captura, dirigida por Chava Cartas y protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernández, además de nuevas entregas del universo de Contraataque. La compañía también prepara otros contenidos que buscan ampliar la presencia de historias mexicanas dentro de su catálogo.

En ese contexto, la llegada de las 35 películas de Cantinflas funciona como un puente entre distintas épocas de la industria audiovisual: por un lado, rescata a una figura fundamental de la historia del cine nacional; por otro, coloca su obra frente a una audiencia acostumbrada a consumir contenidos bajo demanda.

Para muchos espectadores, volver a ver a Cantinflas será un ejercicio de nostalgia. Para otros, especialmente para las nuevas generaciones, será el descubrimiento de un comediante cuya influencia llegó incluso al lenguaje. Más de tres décadas después de su muerte, Mario Moreno continúa siendo una referencia de la cultura mexicana y una prueba de que algunos personajes pueden sobrevivir a su época para convertirse en parte permanente de la identidad popular.

 

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