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Prince: A 10 años de su muerte, su legado revive con una canción inédita

Escena

A una década de su partida, el legado de Prince revive con el estreno de "With This Tear", una canción inédita que compuso para Céline Dion. El ícono que revolucionó el pop sigue vigente, transformando su ausencia en un eco eterno.

Se cumplen 10 años de la muerte de Prince
Se cumplen 10 años de la muerte de Prince

Por Alejandro Ávila Peña

Hay artistas que marcan un antes y un después en la historia de la humanidad; personas que, a través de una especie de “divinidad” o “milagro”, reciben una bendición en sus vidas: un don, un talento o incluso una visión para desarrollar sus habilidades como ningún otro. En la música, han existido intérpretes que, por medio de sus cuerdas vocales y de sus capacidades físicas, han cambiado las reglas del juego, moldeando el gusto y la interacción de civilizaciones enteras. En la década de los 80 irrumpió un músico que hizo estremecer cielo y tierra con su majestuosa voz, un ser que, bajo el pseudónimo de Prince, invocó grandes himnos atemporales y desató, a través de sus cuerdas eléctricas, una majestuosa lluvia púrpura que hasta hoy sigue resonando en gran parte del mundo.

Hace diez años se informaba que Prince había dejado este plano terrenal; a una década de su partida, su legado sigue más vigente que nunca. El día de hoy ha salido una canción inédita del cantante, titulada ‘With This Tear’, prueba de que el eco de una de las grandes leyendas de la música continúa resonando a pesar del tiempo. Los herederos del ícono del pop publicaron esta grabación inédita, un tema que originalmente el autor compuso y cedió a la cantante Céline Dion a principios de los años noventa.

Esta nueva versión incluye la grabación original que el cantautor realizó hace más de 30 años, en una interpretación a piano. Para dotarla de un sonido más sofisticado, fue mezclada por el productor Chris James, quien trabajó con Prince en años anteriores.

Fue el 21 de abril de 2016 cuando el cantante, de 57 años, fue encontrado muerto en su estudio de Paisley Park, en Minnesota, a causa de una sobredosis accidental de fentanilo. Aquel día, el mundo quedó paralizado ante la noticia del fallecimiento de una de las figuras más trascendentales de la industria musical; diversas generaciones, así como familiares y amigos del artista, lamentaron profundamente su partida.

La muerte de este artista situó su figura en medio del debate sobre la crisis de opioides en Estados Unidos, un fenómeno que en los últimos años ha crecido de manera exponencial. Prince padecía dolores físicos crónicos y dependía de opiáceos; incluso, se reveló que consumía pastillas falsificadas que aparentaban ser medicamentos comunes, pero que en realidad contenían dosis de fentanilo.

La majestuosidad de Prince

Prince Rogers Nelson, conocido mundialmente como Prince, irrumpió en la industria musical a finales de los años 70 como un auténtico artesano del sonido que construyó un legado revolucionario sin precedentes. Como buen camaleón, poseía una versatilidad que le permitió moverse entre diversos estilos musicales, redefiniendo el pop, el soul, el rock y el funk; esculpiendo con precisión himnos como ‘Kiss’ o ‘I Wanna Be Your Lover’, que aún hoy resuenan en todo el mundo.

La carrera musical de este autor desafió todos los estándares establecidos. A pesar de tener influencias claramente identificables, nunca se le pudo encasillar en una sola etiqueta; demostró ser un alma libre que, guiada por el amor a la música, evidenció que en este arte no existen muros ni fronteras predeterminadas, sino que es el ingenio el que permite moldear sonidos capaces de unir generaciones.

En 1984, Prince cambió las reglas del juego con ‘Purple Rain’, una obra monumental que, a través de nueve cortes atrevidos, explosivos e imaginativos, transformó la industria. Con un final épico en la canción homónima, el autor desató una lluvia celestial desde sus cuerdas eléctricas, desafiando los convencionalismos de la época. El álbum se convirtió en un testimonio de libertad, demostrando que ni siquiera el cielo era el límite para un creador que no reconocía obstáculos.

Con un legado de 39 discos de estudio, Prince ha sido considerado uno de los grandes arquitectos sonoros de la música contemporánea, influyendo a artistas como St. Vincent, The Weeknd, Corey Taylor de Slipknot e incluso Lenny Kravitz.

A 10 años de la eternidad de Prince

A una década del fallecimiento de uno de los músicos más importantes de la historia, su legado resuena con la misma intensidad con la que cautivó al mundo en vida. Prince se consolidó como un ícono estético gracias a su estilo único, caracterizado por el uso del color púrpura y por una imagen andrógina que rompió con los códigos establecidos por la industria de su época.

Con un legado que sigue trascendiendo las fronteras del tiempo, Prince continúa consolidándose como un astro del pop que redefinió una era; un precursor de la libertad y un visionario que forjó un sonido que, hasta hoy, sigue siendo imitado por nuevas estrellas que, al igual que él, buscan que la libertad y el amor los conduzcan a invocar la lluvia más celestial que el mundo haya presenciado: una lluvia de color morado destinada a perdurar hasta el final de los días.

El ocaso de una leyenda: los últimos días de Prince

Abril de 2016 se convirtió en un mes suspendido entre la intensidad y el presagio. El día 14, en Atlanta, Prince subió al escenario por última vez. No fue un concierto cualquiera: fue un acto cargado de simbolismo, de energía contenida y de una conexión casi espiritual con su público. En aquella presentación, el artista no solo interpretó su repertorio; pareció dialogar con su propia historia, como si cada nota fuera una despedida que aún no se atrevía a pronunciar.

Días más tarde, en la madrugada del 15 de abril, su avión privado realizó un aterrizaje de emergencia en Illinois. La versión oficial apuntó a un cuadro severo de gripe, pero con el tiempo se reveló que aquel episodio estaba vinculado al consumo de analgésicos opiáceos. Fue atendido de urgencia y, apenas horas después, decidió regresar a Paisley Park, su santuario creativo, ese espacio donde la música era refugio, lenguaje y existencia.

En los días siguientes, Prince continuó moviéndose entre la discreción y la creación. Se reportó que había buscado ayuda médica especializada para tratar su dependencia a los opioides, una batalla silenciosa que llevaba tiempo librando lejos de los reflectores. Incluso, allegados señalaron que se habían programado encuentros con especialistas en adicciones, como si el artista, consciente del riesgo, intentara recuperar el control en los últimos instantes.

Sin embargo, la amenaza ya habitaba demasiado cerca. El 21 de abril de 2016, en el interior de Paisley Park, el silencio reemplazó a la música. Prince fue encontrado sin vida en un ascensor de su estudio. Las investigaciones posteriores determinaron que la causa fue una sobredosis accidental de fentanilo, una sustancia extremadamente potente que había sido ingerida a través de pastillas falsificadas, disfrazadas como medicamentos comunes.

El hallazgo no solo reveló la fragilidad detrás del mito, sino también un entramado inquietante: Prince no sabía que consumía fentanilo. Aquellas pastillas, aparentemente inofensivas, contenían una dosis letal que terminó por apagar una de las voces más singulares de la historia.

La noticia recorrió el mundo como un relámpago. Multitudes se congregaron frente a Paisley Park, los homenajes surgieron en cada rincón del planeta y el color púrpura —su estandarte— iluminó ciudades enteras en señal de duelo. Pero más allá del tributo, su muerte dejó una interrogante latente sobre la crisis de opioides que azotaba —y sigue azotando— a Estados Unidos: una epidemia silenciosa capaz de alcanzar incluso a quienes parecían intocables.

Así, el artista que convirtió el dolor en arte y la libertad en sonido partió envuelto en un silencio que contrasta con la estridencia de su legado. Y aunque su cuerpo dejó este plano, su música permanece como un pulso eterno, recordándonos que algunas leyendas no desaparecen: simplemente se transforman en eco.

Hoy, se cumplen 10 años de una perdida lamentable pero, lo cierto es que hace 10 años Prince alcanzó la eternidad máxima, porque a pesar de no estar en este plano, su voz resonará hasta el final de los tiempos.

 

Sobre el autor

Alejandro Avila