Reseña: Copa City pudo haber sido una gran sorpresa, pero aún necesita tiempo extra

Escena

Gestionar a miles de aficionados, organizar zonas de entretenimiento y evitar el caos entre hinchadas rivales suena como una idea ganadora, pero Copa City todavía tiene varios obstáculos que superar antes de levantar la copa.

Ernesto Bcerera
Copa city
Copa city

El fútbol es uno de los deportes más populares del mundo. No por nada el torneo más importante del balón pie, que se celebra cada cuatro años, se convierte en uno de los eventos más vistos del planeta, incluso con todas las polémicas que suelen rodearlo.

Tampoco es extraño que esta popularidad se haya trasladado a los videojuegos. Tenemos títulos como EA Sports FC o eFootball, que buscan recrear lo que ocurre dentro de la cancha, mientras que propuestas como Football Manager nos ponen al mando de clubes enteros para tomar decisiones deportivas y financieras.

Pero Copa City busca algo completamente diferente. Aquí no controlaremos a los jugadores ni seremos el entrenador estrella que se pelea con los árbitros. Tampoco negociaremos fichajes millonarios. En esta ocasión seremos los responsables de preparar toda una ciudad para recibir partidos de fútbol, gestionando desde las zonas para aficionados hasta la seguridad dentro y fuera del estadio.

La idea es bastante original y, sobre el papel, tiene todo para convertirse en una sorpresa. La pregunta es: ¿logra ejecutar bien esa propuesta?

¿De qué trata Copa City?

Como mencionamos anteriormente, en Copa City nuestra misión es preparar ciudades enteras para albergar encuentros entre algunos de los clubes más importantes del mundo.

Si has jugado títulos de gestión como Two Point Hospital o Two Point Campus, muchas de sus mecánicas te resultarán familiares. Sin embargo, aquí todo gira alrededor de la experiencia de los aficionados.

El juego cuenta con licencias oficiales de equipos como Bayern München, Arsenal, Borussia Dortmund y varios más, lo que ayuda bastante a darle autenticidad a la experiencia.

Nuestra labor consistirá en habilitar espacios para los aficionados, organizar zonas de entretenimiento, puestos de comida, actividades recreativas y áreas de seguridad. Básicamente, construir una especie de Fan Fest permanente, pero sin necesidad de ajolotizar media Ciudad de México para hacerlo.

Gestion copa City -

Además, conforme avanzamos iremos desbloqueando cartas que funcionan como modificadores y mejoras. Algunas aumentan los ingresos, otras facilitan el reclutamiento de personal o mejoran distintos aspectos de la organización. Este sistema añade una capa estratégica interesante que permite personalizar cada partida.

Los aficionados son más complicados de lo que parecen

Una de las mecánicas más interesantes del juego es que no todos los aficionados tienen las mismas necesidades.

Cada club cuenta con tres grupos principales:

  • Los aficionados tradicionales, que simplemente quieren disfrutar del partido, recorrer la ciudad y encontrar servicios adecuados.
  • Las familias, que necesitan actividades recreativas y espacios pensados para niños.
  • Los ultras, que básicamente requieren que la seguridad haga bien su trabajo para evitar que todo termine pareciendo un comentario de Facebook durante un clásico.

Esto obliga al jugador a distribuir correctamente las zonas de aficionados y planificar cada distrito de la ciudad.

De hecho, uno de los aspectos más profundos del juego es la gestión territorial. Los seguidores de equipos rivales prefieren tener sus propias zonas y no estar todos amontonados en el mismo lugar esperando que nada salga mal.

También debemos asignar hoteles a los equipos visitantes, abrir nuevos distritos y garantizar que la infraestructura pueda soportar el flujo de personas. Son detalles que pocas veces vemos en videojuegos relacionados con el fútbol y que ayudan a que la propuesta destaque.

Captura de pantalla Copa City -

El estadio también importa

Por supuesto, la gestión no termina fuera del estadio.

Estadio Copa City -

Dentro del recinto tendremos que organizar las gradas para evitar conflictos entre aficiones rivales, contratar personal de seguridad, preparar servicios médicos y coordinar distintos aspectos logísticos.

Y aquí es donde el juego demuestra que tiene ideas bastante interesantes.

Hay momentos donde realmente sientes que estás preparando un evento deportivo de gran escala, tomando decisiones que afectan directamente el éxito del encuentro. Cuando todo funciona correctamente, la satisfacción es enorme.

El problema es que el juego no siempre te explica cómo hacer que todo funcione correctamente.

Un tutorial que juega a las escondidas

Uno de los mayores problemas de Copa City es su tutorial.

Por momentos hace un excelente trabajo llevándote de la mano. Te indica dónde hacer clic, qué hacer y cómo funcionan ciertas mecánicas.

Pero de repente parece que el propio tutorial decide abandonar el partido al minuto 30.

Hay sistemas que se explican perfectamente y otros que simplemente quedan en el aire. Esto provoca que, cuando empiezan a aparecer mecánicas más avanzadas relacionadas con el estadio, la contratación de personal o ciertos requisitos de las misiones, el jugador tenga que descubrirlas prácticamente por ensayo y error.

Y eso sería menos grave si los errores no fueran tan castigados.

En más de una ocasión es posible fracasar en una campaña simplemente porque el juego nunca explicó correctamente cómo desbloquear determinado recurso o edificio necesario para cumplir un objetivo.

La sensación no es la de haber tomado una mala decisión estratégica. Es más bien la de reprobar un examen de matemáticas porque olvidaron darte la mitad del temario.

Además, el hecho de que durante buena parte de la experiencia inicial no exista suficiente margen para experimentar sin consecuencias provoca que algunos jugadores abandonen antes de descubrir las mejores ideas del título.

Problemas de interfaz y rendimiento

Otro aspecto que necesita trabajo es la interfaz.

La navegación no siempre resulta intuitiva y en ciertos menús cuesta seleccionar los elementos que realmente queremos modificar. Hay momentos donde parece que estás luchando más contra los controles que contra el caos de organizar a miles de aficionados.

También existen algunos problemas de rendimiento, con pequeñas caídas de fluidez y ciertos tirones que rompen un poco la experiencia.

Nada de esto vuelve al juego injugable, pero sí contribuye a esa sensación constante de que el proyecto necesita varios ajustes antes de alcanzar todo su potencial.

Un apartado visual que sí cumple

Afortunadamente no todo son malas noticias.

Visualmente, Copa City tiene bastante personalidad. Las ciudades lucen atractivas, los estadios están bien representados y existe un esfuerzo evidente por diferenciar cada escenario.

La dirección artística logra transmitir la atmósfera festiva de los grandes eventos deportivos, algo fundamental para una propuesta centrada en la celebración que rodea a los partidos.

Es fácil notar que detrás del proyecto existe una idea genuinamente interesante y un equipo que entiende el ambiente que genera el fútbol más allá de los noventa minutos de juego.

Conclusión

Copa City tiene una premisa fantástica. Pocos videojuegos se han atrevido a explorar todo lo que ocurre alrededor de un gran partido de fútbol y, cuando sus sistemas funcionan, logra ofrecer una experiencia diferente y bastante entretenida.

Sin embargo, el título llega con problemas importantes en su tutorial, en la claridad de algunas mecánicas, en la navegación de los menús y en ciertos aspectos de rendimiento que pueden frustrar a los jugadores antes de que descubran lo mejor de su propuesta.

La buena noticia es que ninguno de estos problemas parece imposible de solucionar. Las bases son sólidas y la idea tiene muchísimo potencial.

Por ahora, la recomendación es sencilla: esperar algunas actualizaciones.

Porque Copa City está perdiendo el partido en el primer tiempo, pero todavía tiene argumentos suficientes para protagonizar una buena remontada en la segunda mitad.