Por Ernesto Becerrra
Los videojuegos llevan más de tres cuartos de siglo acompañándonos, y su evolución como medio ha sido tan grande que hoy no temen contar historias maduras. Al igual que el cine, han perdido el miedo a retratar lo cruda que puede ser la realidad que ha vivido la humanidad. Ejemplos como Valiant Hearts, que aborda la Primera Guerra Mundial, o el título taiwanés Detention, ambientado durante la ley marcial, así como el desarrollo mexicano The War in Chiapas, demuestran cómo la industria ha sabido transformar hechos históricos en experiencias interactivas.
Es en este contexto donde Subversive Memories llama poderosamente la atención. Su premisa se centra en un periodo clave de la historia de Brasil: la dictadura militar que se extendió de 1964 a 1985. Un tema especialmente cercano para Latinoamérica, debido a las similitudes con otros países de la región marcados por intervenciones extranjeras y conflictos políticos.
Inspiración en los clásicos
Subversive Memories no oculta sus influencias. Desde el primer momento se percibe la inspiración en clásicos como Resident Evil, Silent Hill o Alone in the Dark. Su estilo visual evoca la era de PlayStation 1, con una atmósfera densa y opresiva que se establece desde los primeros minutos.
La exploración es uno de sus pilares. El juego se desarrolla principalmente en una instalación que funciona como un laberinto, donde el jugador debe avanzar descubriendo pistas, resolviendo acertijos y desentrañando el misterio que envuelve el lugar. La linterna se convierte en una herramienta fundamental: no solo sirve para iluminar el entorno, sino también para interactuar con elementos clave y enfrentarse a las amenazas.
A diferencia de los survival horror clásicos, aquí no hay enemigos visibles en todo momento. Las entidades se manifiestan a través de sombras, obligando al jugador a reaccionar con precisión usando destellos de luz. Este sistema le da un giro interesante al combate, aunque sin llegar a ser especialmente exigente.
El control recuerda a los títulos clásicos, pero sin la rigidez del control tipo tanque, lo que hace que la experiencia sea más accesible. Además, la gestión de recursos como baterías para la linterna y analgésicos para recuperar salud añade una ligera capa de tensión durante la exploración.
Narrativa e investigación histórica
La historia gira en torno a Renata, una protagonista que busca respuestas sobre su pasado, marcado por vacíos y una infancia misteriosa. A lo largo de la aventura, descubrimos que posee la capacidad de interactuar con entidades del más allá, lo que se integra tanto en la narrativa como en las mecánicas jugables.
A través de estas interacciones, el juego presenta fragmentos de historias de personas que vivieron durante la dictadura brasileña. Este recurso no solo enriquece el relato, sino que también le da un enfoque humano a los eventos históricos.
Uno de los aspectos más destacables es el trabajo de documentación. Carteles políticos, notas, periódicos y transmisiones de radio construyen un contexto sólido y creíble sobre lo ocurrido en esa época. Todo esto contribuye a una ambientación que no solo busca asustar, sino también informar y generar reflexión.
Sin entrar en spoilers, vale la pena mencionar que el juego ofrece una notable rejugabilidad. Explorar cada rincón y tomar ciertas decisiones será clave para comprender completamente la historia y acceder a su desenlace más completo.
Jugabilidad: entre la exploración y el terror psicológico
En términos de jugabilidad, Subversive Memories apuesta más por la exploración y los acertijos que por el combate. Los rompecabezas están bien diseñados y obligan al jugador a ir y venir entre distintas zonas, prestando atención a cada detalle del entorno.
También hay elementos aparentemente secundarios como cartas coleccionables que terminan teniendo un peso importante si decides profundizar en la experiencia.
Sin embargo, el combate es su punto más débil. La tensión en los enfrentamientos es limitada y rara vez se siente una verdadera presión. Aun así, esto se compensa con una atmósfera inquietante y un diseño de sonido que logra mantener al jugador en constante alerta.
Conclusiones
Subversive Memories es un juego relativamente corto, pero su duración se ve compensada por su precio, su narrativa y la calidad de sus acertijos. Algunos desafíos pueden hacerte pensar, aunque si eres veterano de Silent Hill, probablemente no te resulten demasiado complicados.
Más allá de lo jugable, el título destaca por su valentía al abordar un tema tan sensible como una dictadura. En un contexto actual donde muchas decisiones políticas siguen generando debate, el juego invita a reflexionar sobre el pasado y sus paralelismos con el presente.
Al igual que otras formas de arte, Subversive Memories demuestra que los videojuegos pueden ser una herramienta poderosa para la memoria histórica. Nos recuerda que los verdaderos horrores no siempre son ficticios, sino que muchas veces provienen de la realidad y de los abusos del poder.
Subversive Memories se lanza el próximo 8 de abril para PC. Recuerda leer nuestra entrevista con Akira, desarrollador del juego.
