Redacción. - La Ciudad de México se prepara para recibir uno de los episodios más relevantes del punk, hardcore y ska con el Festival Rockout, programado para el sábado 2 de mayo de 2026 en el Foro Cuauhtémoc, dentro del Deportivo Cuauhtémoc. Concebido como un proyecto con identidad y vocación cultural, el festival reunirá a figuras internacionales y nacionales en una jornada que trasciende el formato de concierto para convertirse en un manifiesto generacional. La venta de boletos ya está disponible, con 30% de descuento para tarjetahabientes Stori en todas las zonas.
Cartel internacional de peso histórico
Encabezando el festival, Bad Religion ofrecerá su único show en México, un evento que combina peso artístico y relevancia política. Cock Sparrer, pioneros del street punk británico, llega por primera vez a Latinoamérica con su gira de despedida, mientras Evaristo Páramos presentará un recorrido por el legado de La Polla Records y sus grandes himnos. A este ensamble se suman Save Ferris, representante del ska punk californiano, y Doyle Wolfgang von Frankenstein, guitarrista de Misfits, consolidando un cartel internacional de alto nivel.

Fuerza y diversidad de la escena nacional
El festival también celebra la escena independiente mexicana con bandas como Out of Control Army, Kotardo de Sekta Core, Garrobos, Acidez, Natty Congo Crew, Ace Kool y Atoxxxico. Este conjunto de proyectos refleja la fuerza y autenticidad del circuito local, creando un recorrido sonoro que abarca desde hardcore melódico y street punk hasta ska y crust, integrando distintas generaciones y estilos bajo una misma bandera: la música como expresión, conciencia y comunidad.
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Experiencia integral y espíritu de resistencia
Más allá de los conciertos, Rockout 2026 ofrecerá juegos mecánicos, lucha libre, pista de skateboard, pabellón de cerveza artesanal y expo tatuajes, convirtiendo al Foro Cuauhtémoc en un espacio de distorsión, reflexión y catarsis colectiva. Desde su concepción, el festival busca construir memoria y coherencia ideológica, transformándose en un punto de encuentro donde historia, ideología y futuro convergen, reafirmando al punk, el ska y el hardcore como lenguajes vivos de resistencia y comunidad.