EFE

La siembra de cempasúchil, tradicional flor para simbolizar el Día de Muertos en México continúa en el mítico Xochimilco, en el sur de la capital.

Unos 250 productores esperan una derrama de 10 millones de pesos a falta de menos de un mes para que se celebre el tradicional Día de Muertos, el 1 y 2 de noviembre.

En los 20 años que lleva a cargo del invernadero San Marcos, Édgar López ha afrontado diversas crisis, por lo que afirma que su producción anual de 20 mil plantas de la flor de muertos, que empiezan a brotar esta semana, superará la pandemia de COVID-19.

"Nos hemos enfrentado a fluctuaciones por cambios de Gobierno, inundaciones, fuertes inviernos, lo del sismo del 2017, y ahorita nos estamos enfrentando a la pandemia, de cierta manera ya tenemos cierta resiliencia", cuenta López en entrevista con Efe.

Cempaxóchitl, que en náhuatl significa "flor de 20 pétalos", es la planta principal con la que los mexicanos celebran el Día de Muertos, una fiesta indígena con influencia española para honrar a los difuntos el 1 y 2 de noviembre.

En México hay 35 especies de esta flor de las 58 de América, se sembraron 2 mil 561 hectáreas en 2019, el equivalente a 2,3 millones de plantas y 21 mil 380 toneladas, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

El Gobierno reporta el cultivo de cempasúchil en 14 estados, entre los que destacan Guanajuato, Hidalgo, Michoacán y Estado de México, aunque también hay en Ciudad de México, donde Xochimilco concentra el 95 % de la producción de la capital.

"Hace mucho tiempo sí vimos una baja en la producción de cempasúchil, pero en los últimos 10 años yo creo que se ha estado recuperando", explica López.

El sembrador advierte que, además del clima y la crisis económica, las flores afrontan el reto de los productores industriales asiáticos porque el cempasúchil también sirve como colorante de textiles y alimento para pollos.

SOBREVIVIR A LA PANDEMIA

La crisis provocó el cierre de panteones en el Día de las Madres, el 10 de mayo, una medida que podría replicarse en el Día de Muertos y afectaría las ventas.

"Como todo mundo se encerró, sí tuvimos ventas bajas, sin embargo, la gente siempre ha seguido buscando sus plantas ornamentales", afirma López.

El sembrador también está preocupado por la salud de los siete trabajadores del invernadero San Marcos, por lo que afirma que siguen todas las medidas que exige la autoridad sanitaria.

"El problema para nosotros va a ser cuando la gente empiece a venir, ahora estamos empezando a anunciarnos y haciendo recomendaciones de que cuando vengan, vengan con su cubrebocas, su careta si es posible, y su gel", explica.

 

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