compartir en:

Por Francisco X. López

Hellboy regresa con una versión totalmente reimaginada que deja atrás las cintas realizadas por Guillermo del Toro y que se estrena este viernes en las salas del país.

El demonio rojo es llamado a Inglaterra para ayudar para combatir a un trio de Gigantes, ahi descubre que las cosas no son lo que parecen y que la bruja Nimue ha resucitado buscando venganza contra quienes la traicionaron.

Adaptando “La Cacería Salvaje”, el director Neil Marshall y el guionista Andrew Cosby se mantienen fieles al material original y al mismo tiempo integran elementos de historias como “Semilla de Destrucción” y “Hellboy en México"; construyendo una trama que sirve para presentar al personaje y dejar la mesa puesta para secuelas que muestren toda la riqueza del Universo de Hellboy.

El guión es un de los puntos fuertes de el filme, ya que a través de flashbacks se van revelando detalles y secretos que hacen avanzar la cinta sin romper el ritmo, girando alrededor de cuatro personajes, Hellboy/Anung Un Rama (David Harbour), Alice Monaghan (Sasha Lane), Nimué/La Reina de Sangre (Milla Jovovich) y Graugach (Stephen Graham), quienes están conectados en más de una manera.

Las dos horas que dura la cinta son más que suficientes para que tanto el fan del personaje como el espectador nuevo conozcan la historia de Anung Un Rama y el porque de su presencia en la Tierra, sus conflictos internos y su importancia en la historia de Inglaterra. El mayor mérito está en tomar el material y llevarlo más allá, explotarlo hacerlo crecer, no sólo en lo visual, sino en las posibilidades narrativas.

La actuación de Harbour es correcta y mantiene el estilo irónico y sarcástico del personaje. Su voz está modulada perfectamente y le imprime su personalidad al demonio. Su rol maneja varios aspectos como el conflicto con su padre adoptivo, la lucha por definirse entre lo que él piensa de sí mismo y su destino y su relación con Alice.

El resto del reparto cumple, pues lo que más brilla es la mezcla de maquillaje y CGI, haciendo las escenas de acción espectaculares por su color y dinamismo, permitiendo agregar un toque de humor físico. Los escenarios y las locaciones están trabajadas para reflejar los diseños del cómic y su paleta de color, el nivel de detalle de la producción es muy alto.

Debe resaltarse el alto nivel de violencia, lo cual no sólo incluye destrucción y peleas, también litros de sangre y desmembramientos a placer. Todo esto hizo que la cinta reciba una clasificación para adultos. La mezcla entre acción, comedia horror y un poco de gore funciona perfectamente aun cuando el cómic no sea explícito en esto último.

En resumen una cinta que dejará satisfechos a los fans del cómic por el nivel de la adaptación y el gran número de detalles y referencias, pero que también atrapará a quien no conozca estos personajes, pues la historia funciona y no deja cabos sueltos.

Finalmente, la cinta cuenta con tres escenas post-créditos, por lo cual es necesario permanecer en la sala hasta que se enciendan las luces, si son lectores del cómic lo agradecerán.

TAGS EN ESTA NOTA: