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Estados Unidos.- La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) incluyó al hijo de El Chapo; Jesús Alfredo Guzmán Salazar, Alfredillo; en su lista de los 10 fugitivos más buscados.

El descendiente de Joaquín Guzmán Loera es acusado de conspiración de poseer e intentar distribuir sustancias controladas, así como por conspirar para importar y exportar el mismo tipo de sustancias.

De acuerdo a la investigación que realizaron autoridades de Estados Unidos, en 2004 y 2005, Guzmán Salazar coordinó los envíos de cocaína, mariguana y heroína al país norteamericano.

Por estos trabajos, que fueron para el Cártel de Sinaloa, en 2009 el gobierno estadounidense giró una orden de aprehensión en contra del narcotraficante.

Las ganancias fueron lavadas en México, donde no enfrenta ningún cargo, y repartidas entre sus aliados del Cártel de Sinaloa, grupo que lideró su padre.

Guzmán Salazar se encuentra en las lista de la DEA junto a otros delincuentes mexicanos como el michoacano Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y de Sinaloa, Rafael Caro Quintero e Ismael El Mayo Zambada.

Asimismo, el Departamento del Tesoro del Gobierno de EU tiene agregado a Alfredillo en su lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), para confiscar los bienes y cuentas bancarias que tenga en ese país.

Jesús Alfredo Guzmán Salazar es uno de los dos hijos del El Chapo, que fueron levantados el 15 de agosto de 2016 por un comando armado en Puerto Vallarta, Jalisco.

La Secretaría de Marina (Semar) considera que Alfredillo es “uno de los principales dirigentes” del Cártel de Sinaloa, aparte de un “elemento clave” de dicha organización.

NJAR

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