En el blog "Apuntes desde el Encierro" abrimos un espacio a nuestra audiencia para que exprese sus vivencias, puntos de vista y experiencias sobre el tema de la pandemia mundial del coronavirus Covid-19. Los textos, videos e imágenes compartidas por nuestros usuarios no reflejan la línea editorial de Diario de México y son responsabilidad de quienes lo envían.

Por Alejandro Rosembert

Lo primero que hay que decir, es que la diputada Martha Elena García, titular de la Comisión para los Derechos de la Niñez en la Cámara de Diputados, y en la anterior legislatura, titular de la misma comisión en el Senado de la República, ya se ha curado del coronavirus. Lo cual, es algo bueno indudablemente. Algo para celebrar. Como hay que celebrar la vida de cualquier buena persona.

Cuando uno mira el trabajo de la diputada Martha Elena García, se la puede ver como una mujer trabajadora. Algo que no se cumple, lamentablemente en todos los legisladores, ni en todos los políticos.

Cuando fue senadora de la República, por el partido Acción Nacional, propuso al Senado y logró que se aprobara la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la cual, tras un proceso de análisis y discusión, fue aprobada por ambas Cámaras el 6 de noviembre de 2014 y publicada el 4 de diciembre del mismo año.

Sin duda, un logro para los derechos de la niñez en nuestro país.

Un documento del Senado de la República se refiere así a esta Ley: “Gracias a esta Ley por primera vez el país cuenta con un Sistema Nacional de Protección Integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, que se encarga de determinar la rectoría en el tema de los derechos de la niñez y coordina de manera efectiva a las instancias y mecanismos en los tres órdenes de gobierno, orientados a promover, proteger y garantizar sus derechos”.

Dicha Ley, de acuerdo con la senadora Martha Elena García, establece que: “Gracias a esta Ley por primera vez el país cuenta con un Sistema Nacional de Protección Integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, que se encarga de determinar la rectoría en el tema de los derechos de la niñez y coordina de manera efectiva a las instancias y mecanismos en los tres órdenes de gobierno, orientados a promover, proteger y garantizar sus derechos”.

Es por ello que dicho marco normativo garantista, considera a las niñas, niños y adolescentes como titulares de derechos y observa lo siguiente:

  • “Obliga al Estado mexicano a garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes, entre ellos: a la vida, la identidad, a vivir en familia, a una vida libre de violencia, a la salud, a la educación, a la participación y a no ser discriminado.
  • Reconoce a niñas, niños y adolescentes como titulares de derechos, de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
  • Garantiza que el Presupuesto de Egresos de la Federación y de las entidades federativas se canalicen recursos para el cumplimiento del mandato de esta Ley.
  • Dispone que es deber de la familia, el Estado y la comunidad el respeto y auxilio para la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia.
  • Contempla requerimientos para que los centros de asistencia social en todas sus modalidades cuenten con servicios de calidad, además de medidas de protección especial de los derechos de niñas, niños y adolescentes migrantes.
  • Establece que las personas que ejerzan la patria potestad, tutela y/o guarda y custodia de un menor de edad garanticen los derechos alimentarios y el desarrollo integral de éstos.  
  • Crea el Sistema Nacional de Protección Integral, presidido por el Presidente de la República que determinará la rectoría y coordinación de los sistemas locales y municipales de protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
  • Crea la Procuraduría de Protección para una efectiva protección y restitución de los derechos de la niñez y la adolescencia”.

En el mismo documento, elaborado por la entonces senadora Martha Elena García se sostiene lo siguiente:

“Interés superior del niño

19. Aunque se resalta el reconocimiento constitucional al derecho de niñas y niños de que su interés superior sea tenido en cuenta como consideración primordial, al Comité está preocupado por los informes en los que se menciona que este derecho no se aplica en la práctica de manera consistente”[1].  

En este punto vamos a pararnos, para preguntarle respetuosamente a la actual diputada Martha Elena García, por qué entonces, las niñas y niños que participan en la Aldea Nawake, de procesos de drogadicción colectivos, todo muy bien disfrazado de ceremonias ancestrales, si acaso estas niñas y niños no son sujetos de derechos, o por qué razones a los “chamanes” de dicha aldea, cuyo líder es Ricardo Morales Fuentes, individuo que se hace llamar Richie Morales, acaso no deberían responder ante la Ley, por cargos como corrupción de menores, abuso infantil, entre otros.


Foto: niña menor de edad participando del proceso de drogadicción colectivo con el veneno del sapo alvarius en la Aldea Nawake

Cualquier buen psicólogo sabe perfectamente que el niño aprende lo que ve. No puede aprender lo que no vive, ni lo que no ha visto nunca. Y si lo que vive el niño es su propia participación en un proceso de drogadicción colectivo, como lo son las ceremonias de “fumar sapito” que consisten en el consumo fumado del veneno del sapo alvarius, un poderoso alucinógeno que ya ha matado gente, debemos preguntarnos: ¿Qué le espera a esa niña? ¿Qué es lo que está aprendiendo? ¿En qué la están formando? ¿Si acaso lo que están haciendo no es una potencial adicta a esa droga y así perpetuar su negocio?

La foto de la niña participando en el proceso de drogadicción, publicada por los mismos miembros de la Aldea Nawake, no acepta discusión. Es una evidencia muy clara. Sea la madre de la niña, la mujer a la que le sopla la pipa la niña con la droga para su consumo, sea otra mujer, o al revés, que le estén soplando la pipa a la niña para el consumo de la misma, la escena es de una gravedad absoluta.

Respetuosamente, diputada Martha Elena García, que se permita este tipo de cosas en el estado de Nayarit, el mismo estado que usted representa, y del que su hijo es el actual Gobernador, no parece que fuera esto la defensa de los derechos de la niñez, ni mucho menos.

Pero la diputada Martha Elena García ha estado con coronavirus, lo cual hace entendible que primero estuviera ocupada de resolver los problemas de su salud, y no las violaciones a los derechos de niñas y niñas en su estado, por parte de falsos chamanes como los de la Aldea Nawake. Pero por suerte, la diputada ya se ha curado. Ya está reestablecida y trabajando.

Desde el Senado de la República la entonces senadora Martha Elena García también presentó, por ejemplo, un Punto de Acuerdo con la siguiente proposición: PRIMERO: “La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión, exhorta respetuosamente a la Comisión Bicameral del Canal de Televisión del Congreso de la Unión a incluir en su carta de programación una barra temática dirigida a la niñez y la adolescencia en virtud de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.” SEGUNDO: “Se exhorta respetuosamente a la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para que en uso de sus facultades asignen en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2017, los recursos para una barra temática dirigida a la niñez y la adolescencia en el Canal de Televisión del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.” [2]

Apenas este 15 de agosto, el equipo de trabajo de la diputada Martha Elena García estaba repartiendo despensas y víveres, en la comunidad de El Rincón de Pochotitlan, porque sus pobladores habían ido a solicitarle ayuda porque no tenían para sus necesidades básicas.


Foto: entrega de despensas por parte del equipo de la diputada Martha Elena García a pobladores de la comunidad de El Rincón de Pochotitlan, Nayarit

No parece ser una mujer insensible la diputada Martha Elena García.

Apenas el día 10 de agosto pasado, la diputada Martha Elena García puso un conmovedor llamado a la oración pidiéndole a sus seguidores que hagan lo mismo, para proteger a su estado del coronavirus y a las víctimas de esta enfermedad. El mensaje decía así:


Leyenda

Dos días después, el 12 de agosto, la diputada daba a conocer en su cuenta de Facebook que había dado positivo al coronavirus. La oración al menos la ayudó a curarse a ella del coronavirus, que cuando la escribió ya lo tenía.

Por suerte ya se recuperó. Ahora le pedimos que atienda el caso de la Aldea Nawake, que comercializa distintas drogas como falsas curas contra el coronavirus, como la obtenida de las glándulas del sapo alvarius, y al que a su consumo le llaman “fumar sapito” o la “sagrada medicina del Kambo” que no es otra cosa que el veneno de la rana Kambo, que produce un fuerte efecto de intoxicación en el cuerpo de quienes se someten a estas prácticas, pero que los falsos chamanes de la Aldea Nawake, nos referimos a Ricardo Morales Fuentes y a su pareja la “chamana” Xochitl Suárez Guzmán, venden como otra cura para el coronavirus y hasta para el VIH y hasta para el cáncer.

A esto hay que sumarle otras prácticas fraudulentas, y el grave hecho de la participación de niñas menores de edad en el proceso del consumo de estas drogas, como se puede ver en la foto referida, no quedando claro si su participación se limita a suministrar la droga o al consumo, en este centro para drogarse que es la Aldea Nawake.

El gobernador de Nayarit es hijo de la diputada Martha Elena García, el peso de su opinión sobre su hijo como madre debería ser importante, como para solicitarle que instruya a su fiscalía a actuar y a aplicar la Ley, para que estas prácticas no queden impunes y de esta forma continuar repitiéndose o engañando personas, con las consecuencias correspondientes para la salud.

Pero si fuera el caso de que el gobernador de Nayarit, Antonio Echavarría García, no escucha ni a su propia madre en este tema, y no hay razón conocida para que no actúe en el caso de la Aldea Nawake e instruir para que se aplique la Ley, la diputada Martha Elena García tiene la obligación como representante de su estado, de buscar las formas para que se aplique la Ley, y el caso del fraude  de la Aldea Nawake y la corrupción de menores que se practica en ese lugar de Nayarit, no queden en la impunidad.


Foto: Logotipo de la Aldea Nawake, donde se venden falsas curas para el coronavirus, para el cáncer, VIH y participan niñas en procesos colectivos de drogadicción

 


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