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Ciudad de México.- Es común ver en la televisión escenas donde los actores desquitan sus sentimientos consumiendo comida en exceso, esta práctica se la llama apetito emocional. Esta costumbre muestra una relación poco sana con la comida, la causa al parecer tienen su origen en el ambiente familiar.

Según la revista Pediatric Obesity, una de las prácticas que pueden ser influir en este comportamiento  es consolar a un niño dándole comida o golosinas. Es común ver a padres que en lugar de buscar estrategias para regular las emociones de sus hijos, utilizan la comida para controlar a los infantes.

Este hábito aumenta la posibilidad de desarrollar obesidad y podría influir en desarrollar trastornos alimenticios como anorexia o bulimia.

Según Beat, organización que apoya a personas con problemas alimenticios, algunas personas tienen una predisposición a tener trastornos alimenticios y el estrés o frustración pueden ser un desencadenante.

El Sistema Británico de Salud Pública (NHS por sus siglas en inglés)  recomienda separar las emociones de lo que se come, haciéndose cuestionamientos sobre los sentimientos para identificar emociones conflictivas y así evitar adoptar prácticas alimenticias insanas.

Ahora ya tiene unas razones para culpar a tus papás de todo lo mal que comes.                

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ACS

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