Por Carlos Meraz

¿Qué es el humor negro? Se caracteriza por hacer ver, desde una perspectiva hilarante, situaciones que normalmente producirían miedo o conmiseración, es decir, es capaz de ver algo gracioso en un momento que sería trágico o doloroso. Un término demasiado académico; mejor recurrir a un exponente del sarcasmo, como Mauricio El Diablito Barrientos: “Mi hijo me pregunta en el parque, ¿qué es el humor negro? Y yo le contesto: ¿ves aquel hombre que no tiene brazos? Ve y dile que aplauda... Y me dice: Pero, papá, ¡yo soy ciego! Y le contesto: Exacto. Eso es el humor negro”.

El actor y humorista mexicano de 43 años —de agitada cabellera entre lanchero acapulqueño y óleo de Vincent van Gogh es reconocido por poseer una voz afilada con navajas de afeitar— se exhibe desinhibidamente como un hedonista, un tipo cool que es el alma de las fiestas, el terror de la moda y a la vez un amoroso padre de su primogénito que vive con su ex en los países nórdicos.

El histrión de endemoniado sentido del humor ha detonado su popularidad a raíz de su show Motel Diablito, en Exa TV de MVS; del concurso Duelo de comediantes, en Comedy Central y de las dos primeras temporadas del reality LOL: Last one laughing, en Amazon Prime Video.

En entrevista telefónica desde Helsinki, Finlandia, un destino frecuente desde el nacimiento de su hijo, Diablito charló acerca de la génesis del personaje en su faceta de actor y de cuatro películas que estrenará a finales de año e inicios del próximo.

“Yo inicié actuando en una telenovela de TV Azteca, hace más de 15 años, que se llamó Enamórate, con Yahir y Martha Higareda. Ahí nació el nombre del Diablito. La voz se me empezó a hacer más gruesa y ronca, ya que por parte de mi bisabuela y de mi papá tenemos este tipo de voz, y alguna vez el doctor me dijo: Te puedo operar, pero te quitaría chamba y le dije que mejor la dejáramos así, porque mi voz es algo muy característico y me da un plus.

“Hay cuatro películas en las que aparezco: una iba a salir en abril, ¿Y cómo es él?, pero se pasó hasta el próximo año; la otra, Me casé con un idiota, con Poncho Herrera y Paulina Gaytán, está puesta para diciembre, y para 2021 están ¡Córtalas!, con Ludwika Paleta y Regina Blandón, y Ligando padre, con Mauricio Ochmann”, reveló.

Destacó que 2019 estuvo colmado de trabajo y este año empezó igual, hasta que llegó la pandemia y decidió aprovechar el receso para viajar a Helsinki, pero salió positivo al test del virus SARS-CoV-2 y tuvo que reagendar su viaje. 

“Me dio Covid, pero leve. Antes de venir a Finlandia me hice la prueba de anticuerpos y salí positivo. Me dio hace mes y medio, ya tenía ciertos síntomas y no me sentía tan mal; perdí el olfato y el gusto, pero la llevé muy tranquila y eso me permitió venir a ver el ingreso de Oliver a preschool”, advirtió.

Durante la pandemia abrió su canal Hola Robot en la plataforma YouTube, donde tiene el podcast El show de don Piter y el programa Aquí nos tocó beber, con entrevistas a Regina Blandón, Andrea Legarreta, Tony Dalton y El diente de oro, entre otros.

MÁS SABE EL DIABLITO POR VIEJO...

En un ejercicio de ping pong periodístico, Mauricio Diablito Barrientos participa en un retrato hablado donde cada respuesta describe al ser humano detrás del personaje, en una suerte de charla de diván, a través del cuestionario de Proust, en una conversación diferente con un humorista ídem.

— ¿Con qué personaje de la historia te identificas?

— Paco Stanley.

— ¿A quién te hubiera gustado conocer?

— John Lennon.

— ¿Qué maestro te hubiera gustado que te diera clases?

— Lee Strasberg y mi actor favorito Ricardo Darín, al igual que Guillermo Francella.

— Si no hubieras sido hombre, ¿qué mujer te hubiera gustado ser?

— Nina Simone, aunque era bipolar, pero su talento me encanta. 

— ¿Si pudieras elegir en quién reencarnar a quién escogerías?

— Tiene que ser en alguien que se la haya pasado muy, pero muy bien. Yo creo que Paul McCartney, siento que la ha pasado bien en su vida y es longevo, también en John Lennon... pero morir a los 40 años, eso no.

— ¿A quién le pedirías un autógrafo?

— Jack Nicholson. Es más, me gustaría reencarnar en él, aunque tenga Alzheimer.

— ¿Qué personaje del Mago de Oz serías?

— El hombre de hojalata, porque no soy pendejo ni miedoso.

— ¿Qué superpoder te encantaría tener?

El poderme transformar en lo que yo quiera, cambiar mi físico a mi antojo y poder ser un Brad Pitt; porque soy más güevón y con los demás poderes tienes que estar en chinga: volando, peleando, madreándose y este, sin duda, es más P.R.  

— ¿Quiénes son tus héroes en la vida real?

— Mi mamá, la madre de mi hijo. Las mamás del mundo se me hacen heroínas, sobre todo las madres solteras, porque sacan una fuerza no sé de donde; pero hablando de comedia, por ejemplo, sería Dave Chappelle, por que es alguien que puede criticar cuestiones que ahora son de cristal y lo logra o un Ricky Gervais.

— ¿Qué fotografía o imagen nunca colgarías en tu sala?

— Una de Donald Trump.

— ¿Con quién nunca trabajarías ni aunque te pagaran triple?

— Una Guerra de chistes nunca haría o ese tipo de programas; me llevo increíble con Memo del Bosque, pero jamás haría ese tipo de humor.

— ¿Si tuvieras el DeLorean de Volver al Futuro, irías al pasado o al futuro?

— Me gustaría irme a los años sesenta, donde no hubiera tanta tecnología; la neta creo que eso es gran parte de los problemas que existen ahora.

También iría a la década de los ochenta, me tocaron pero de niño y me hubiera gustado vivirlos de joven o a mi edad. El futuro es intrigante y al pasado lo veo como un freno para la vida en el presente.

— ¿Ante qué personaje que coincidieras en la calle optarías por cambiar de acera?

— Un Mario Bezares... si me lo topo en El Charco de las Ranas, corro.

—¿Cuál es tu más grande tesoro?

— Mi hijo Oliver.

— ¿Cuál es tu mayor extravagancia?

— Mis pelos, mi voz y mi look. Yo soy una extravagancia. Soy mujeriego y si de drogas hablamos... ¿para qué nos metemos en problemas?

— ¿Cuál es tu pasatiempo?

— Me encanta ver series y documentales. Soy muy de casa, por eso esto del encierro no me afectó tanto. Mi vida sigue igual, soy desmadroso de repente si salgo de antro, pero muy leve.

Mi series favoritas Succession y Breaking bad, pero también podría ver ¡Pácatelas!, pues me gusta la televisión basura, y de repente con algunos amigos hablamos de que si La Academia y los realities como Survivor.

Por ejemplo, en realities participé en LOL, donde me eché dos temporadas: en la primera estuve cerca de ganar y en la segunda siento que me sacaron injustamente. Creo que Eugenio Derbez quería alguien ahí con él de compañía. Es difícil, pero no reírse es lo menos, lo más complicado es hacer reír a los concursantes; oficialmente soy el único que ha logrado sacar una carcajada (al standupero Slobotzky) en ese programa.

— ¿Qué es lo que menos te gusta de tu aspecto físico?

— Ahorita mi panza, ya me tengo que poner a dieta... ¡Este encierro, me está matando!

— ¿Qué hábito ajeno no soportas?

— Que hablen con la boca llena.

—¿De qué palabra abusas?

Güey.

— ¿Qué platillo comerías antes de ser fusilado?

— Una buena torta.

— ¿Cuál ha sido tu concierto favorito?

— Los de Paul McCartney en el Estadio Azteca. Por los recuerdos que me trae, me llevó a épocas de mi vida que son invaluables y me tocan el corazón.

— ¿Cuál es tu placer culpable en la música?

El corrido tumbado, (de Natanael Cano).

— ¿Quién es el mejor actor del mundo?

— Marlon Brando.

— ¿Qué película marcó tu vida?

El resplandor. En una fiesta familiar me escondí para verla con mis primos, que eran mayores que yo, y por muchos años rezaba para que no se me aparecieran las gemelas.

— ¿Cuál fue el último libro que leíste?

El vendedor de silencio, de Enrique Serna.

— ¿A qué político le darías un pastelazo?

— A todos... no hay uno que le crea, ni que sea bueno. Soy apolítico, no soporto la política. Incluso una vez me ofrecieron dinero por un tuit y no acepté.

— Si fueras presidente de México, ¿cuál sería tu gabinete ideal?

— En Hacienda pondría a Pablo González Vargas; en Educación, Cecilia Suárez; en Relaciones Exteriores, Diego Luna; en Gobernación, Juan Pablo Medina, que es mi mejor amigo; en Cultura, Dolores Heredia y en Medio Ambiente, Luis Gerardo Méndez.

— ¿Cuál es tu máxima favorita?

— Una que leí en una pared: “Cuando estés en las planicies y encuentres los principios de la desolación, busca las montañas”.

— ¿Qué estarías haciendo si el dinero no importara?

— Estaría aquí, en Helsinki, viviendo la vida con mi hijo; también viajaría y conocería todo el mundo, borrando las fronteras de nuestras mentes.

— ¿Tienes algún chiste que te fascine?

— Hay un güey en su casa y le tocan el timbre: ding-dong, ding-dong, abre la puerta y es Lalito, que le dice: ¿quieles papas? Él contesta que no, muchas gracias, que no quiere papas. A los cinco minutos le vuelve a tocar: ding-dong, ding-dong, ¿quién? Abre y es Lalito: ¿quieles papas? No, no quiero papas, y a los cinco minutos ahí va otra vez tocando el timbre... ¿quién? Y Lalito otra vez: ¿quieles papas? Que no, no quiero papas, ya no estés tocando. Y de repente se le va la luz al güey y le tocan ahora la puerta, ta-ta-ta, ¿quién? Y Lalito dice: ¿quieles velas? Y ahora el güey responde: Sí, sí quiero velas. ¿quieles velas papas?

— ¿Qué te hace reír?

— El humor negro.

— ¿Y qué te hace llorar?

— Desde que soy papá todo me hace llorar... las películas con papás, con hijos o que pierden al hijo. Justo le estaba diciendo eso a Juan Pablo Medina, que salió en la película de Netflix Buscando papá, la neta es una película equis, pero yo estaba llorando aquí, en Helsinki, porque el padre pierde a su hija y yo no paraba de llorar.

— ¿De qué te arrepientes?

— Tal vez de no haber estado tanto tiempo con mi papá.

— ¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?

— No me gusta, por que no puedes ser feliz si no conoces la tristeza. La felicidad perfecta es mi hijo: el llegar hasta él, que me vea y me abrace.

— ¿Cómo se titularía la película de tu vida?

— Inesperado.

— En la última cena de tu vida, ¿quiénes serían tus 12 hipotéticos invitados?

— Sería mi última peda... Estaría mi hijo, su mamá, su esposo, su hija, mi mamá, mi hermano, su esposa, Juan Pablo Medina, Miguel Roldán, El Manitas, Mauricio García y Martín Altomaro.

— Y como tú Judas, ¿quién sería el invitado?

El árbol, un personaje que salía conmigo en Motel Diablito.

—¿Cómo te gustaría morir?

— Dormido.

— ¿Qué diría tu epitafio?

— Padre de un hijo, hombre de muchas, y alguien que vivió lo que nunca se esperó.

— ¿Qué opinas de un periodista?

— De un periodista opino cosas buenas, de un reportero no. Un periodista da confianza e investiga, y al reportero sólo lo mandan a preguntar puras pendejadas.

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