¡Alerta CDMX! Multas de policías auxiliares y bancarios generan desconfianza en pleno Mundial 2026

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La Secretaría de Seguridad Ciudadana faculta a elementos de la Policía Auxiliar y Bancaria e Industrial para infraccionar, desatando una ola de indignación entre automovilistas y transportistas

Esta decisión, que rompe con la exclusividad que anteriormente tenían los agentes de tránsito especializados, genera una ola de indignación unánime entre automovilistas, transportistas y choferes de plataformas digitales (Foto: Cuartoscuro)
Esta decisión, que rompe con la exclusividad que anteriormente tenían los agentes de tránsito especializados, genera una ola de indignación unánime entre automovilistas, transportistas y choferes de plataformas digitales (Foto: Cuartoscuro)

Ciudad de México.- Miles de personas de la Ciudad de México se encuentran sumergidas en una nueva controversia administrativa y de seguridad tras el anuncio oficial de la semana pasada de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el cual faculta a elementos de la Policía Auxiliar (PA) y de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) para imponer infracciones de tránsito.

Esta decisión, que rompe con la exclusividad que anteriormente tenían los agentes de tránsito especializados, genera una ola de indignación unánime entre automovilistas, transportistas y choferes de plataformas digitales.

EL MUNDIAL DE FÚTBOL: EL MOTOR DE LA POLÉMICA 

De acuerdo con la corporación capitalina, esta disposición no es permanente, sino que responde a una estrategia logística por el Mundial de Futbol 2026. La magnitud del evento internacional en la entidad obliga a las autoridades a ampliar su capacidad operativa para gestionar las demandas de movilidad masiva que hay desde el paso 11 de junio, cuando se inauguró este torneo.

Sin embargo, lo que el gobierno presenta como una solución técnica para el orden vial, la ciudadanía lo percibe como una amenaza directa a su bolsillo, así lo dio a conocer el portal Latinus.

INDIGNACIÓN Y EL FANTASMA DE LA "MORDIDA" 

El rechazo no es menor. Los automovilistas denuncian que permitir que estos agrupamientos policiales multen representa un "caldo de cultivo" inminente para la corrupción y la extorsión.

Asimismo, el temor principal radica en que la medida sea utilizada como un mecanismo para exigir sobornos, especialmente en un contexto de crisis económica donde el ciudadano promedio se siente vulnerable ante el poder de la placa.

Choferes de aplicaciones y transportistas son quienes lideran las quejas, señalando que la falta de preparación de los uniformados en cuanto al Reglamento de Tránsito es evidente.

La percepción general es que muchos de estos elementos, cuya función principal suele ser la vigilancia de inmuebles, bancos o establecimientos comerciales, no cuentan con el criterio técnico necesario para evaluar faltas viales con justicia.

LA DEFENSA OFICIAL: EL FILTRO DE LOS 123 OFICIALES 

Ante la presión social y el descontento, la SSC intenta matizar el alcance de la norma. Las autoridades aclararon que no se trata de una facultad abierta para todos los elementos de la PA y PBI. En ese sentido, indican que el cuerpo de oficiales autorizados para emitir boletas de infracción se limita estrictamente a 123 oficiales acreditados.

Según la SSC, estos agentes seleccionados debieron aprobar un curso intensivo de 80 horas impartido en la Universidad de la Policía, enfocado específicamente en la normativa vial vigente.

Con esto, el gobierno de la Ciudad de México busca garantizar que las sanciones aplicadas tengan sustento legal y técnico, intentando mitigar así las acusaciones de improvisación.

CONTEXTO Y RIESGOS ADICIONALES 

Es importante recordar que, en la Ciudad de México, el sistema de multas transitó por diversas etapas, desde las fotocívicas hasta la restricción de que sólo oficiales con uniformes distintivos (generalmente con vivos amarillos) y dispositivos electrónicos autorizados pueden multar. La inclusión de la PA y la PBI agrega una capa de complejidad al control de confianza, puesto que estos cuerpos policiales operan bajo esquemas de contratación distintos y muchas veces complementarios a la seguridad pública tradicional.

Por ello, el éxito o fracaso de esta medida temporal dependerá de la supervisión que ejerza el gobierno de Clara Brugada Molina y la SSC para evitar que los 123 oficiales certificados se conviertan en blanco de denuncias por abuso de autoridad.

Por ahora, la incertidumbre reina en las calles, mientras los conductores enfrentan un escenario de vigilancia vial mucho más agresivo bajo la sombra de la Copa del Mundo; según la SSC estas facultades de infracciones estarían vigentes hasta el próximo 5 de julio, cuando se realizará el último juego en el Estadio Ciudad de México, aunque una vez concluido este mecanismo, se analizarán los resultados para ver si se queda como un programa indefinido.

IMCM