Alertan por hundimientos generalizados en la CDMX

Ciudad de México.- Los hundimientos generalizados del terreno y los fracturamientos del subsuelo son cada vez más comunes en diversas partes del país, principalmente en urbes como la Ciudad de México, pues son producto de la extracción excesiva de agua de los mantos freáticos y la construcción de edificaciones en zonas vulnerables.

Dichos fenómenos pueden causar desastres graves como los que son provocados por sismos e inundaciones, ya que agudizan el efecto que tienen en la degradación de la estructura urbana, que generalmente muestra daños y falta de  seguridad para sus habitantes.

La investigadora del Centro de Geociencias (CGeo) de la UNAM, Dora Carreón Freyre, informó que su equipo logró llevar este tema a la agenda mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, al establecer la Iniciativa Internacional de Subsidencia del Terreno como parte del Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO.

 “Logramos que por fin nos pongan en el catálogo de los peligros geológicos que afectan de manera generalizada a varias urbes del país y del mundo”.  

“Es un gran logro que este fenómeno se reconozca, integrándolo a la agenda de políticas públicas del organismo internacional”, remarcó Carreón.

Cuando un país afectado por un fenómeno natural demuestra ante la UNESCO y el Banco Mundial que ha trabajado para mitigar esos problemas, ambas instituciones lo asisten con la gestión de daños y de recursos económicos.

Al reconocerlos, los países deben trabajar en medidas de prevención y mitigación de las afectaciones haciendo uso de redes de monitoreo, programas de evacuación y zonificación de riesgos.

Actualmente, las zonas urbanas, como la Ciudad de México son cada vez más extensas y hay mayor tendencia poblacional a vivir en ellas, por lo que es importante que los gobiernos se involucren en las líneas de prevención y mitigación de riesgos asociados a fenómenos naturales.

Lo que pasa en la Ciudad de México y en otras ciudades es que el agua se extrae de manera excesiva, y cada vez los trabajos son más profundos, lo que genera consecuencias graves a la seguridad.

En la CDMX y en casi todo el país,  la infraestructura está diseñada para extraer el líquido subterráneo, por lo que se llamó a cambiar el paradigma bajos los cuales trabajan las agencias que administran el agua, pues es grave que se tenga un menor costo por metro cúbico de agua extraída del subsuelo que de un metro cúbico de agua tratada.

Se destacó  que una vez que se deforma el subsuelo por la extracción de agua se generan poros, los cuales no se pueden rellenar.

El problema de subsidencia y fracturamiento asociado ocurre en la Ciudad de México y en muchas otras urbes del centro y norte del país, como Querétaro, Toluca, Celaya, Morelia, San Luis Potosí, Aguascalientes, Mexicali y Durango.

Por lo anterior, informó que como medidas de mitigación se pueden poner en marcha sistemas alternativos, como hacer más eficaz el tratamiento de aguas, la captación del recurso pluvial y la inversión en mantenimiento de tuberías y drenajes, que generalmente tienen 60 por ciento de eficiencia.

JTR

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