Ciudad de México.- La administración de la empresa de transporte de taxis Casadey, la cual ofrece el servicio de transporte autorizado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), denuncia que fueron víctimas de un desalojo ilegal de su caja de venta de boletos.
En un boletín indicaron que después de recibir por parte del área de Seguridad del AICM una serie de amenazas y amagos de que los iban a retirar, miembros de esta subdirección procedieron a quitarlos a pesar de que la permisionaria y propietaria de la misma, María Guadalupe Espinosa, única mujer que está al frente de una de las 11 marcas que ofrecen este servicio privado en esta terminal aérea, les argumentó que tiene todos sus compromisos administrativos en regla y sin ningún adeudo de ninguna naturaleza.
Casadey manifestó que las autoridades que los desalojaron también les robaron el dinero de la caja, su bitácora y dos chamarras que estaba en el cajón del escritorio.
La permisionaria explicó que no existe razón alguna para que su caja sea removida del sitio en donde se encontraba, puesto que asevera que cumple con contrato vigente e incluso ofrecimiento de ampliación del mismo, así como con todos los requisitos pagados.
HUBO UN REACOMODO PREVIO
Cabe recordar que el fin de semana, el Aeropuerto citadino ubicado en calles de la alcaldía Venustiano Carranza realizó reacomodo de cajas en salidas internacionales de la Terminal 2, con el que, según Casadey, beneficiaron abiertamente a cinco empresas del sector, las cuales las puso en una zona en la que tienen todas las ventajas comerciales, “dañando al resto de las empresas que fueron reubicadas en una zona que no les permite posibilidad alguna de vender, ya que no pueden ser vistas por los usuarios sino después de haber tenido contacto visual con las cajas de las empresas favorecidas”, se lee en el escrito al que Diario de México tiene acceso.
“Ante ello, Casadey decidió no aceptar dicha reubicación, con lo que su caja se mantuvo en el sitio previo al reacomodo, incluso después de que le fue quitado deliberadamente el servicio eléctrico por parte del Aeropuerto, por lo que tuvo que proveérselo por sí misma”, agregó la firma de taxis privados.
Guadalupe Espinosa manifestó que las constantes violaciones que hacen las empresas monopólicas de este servicio, permitidas por las autoridades, son una muestra de que en el AICM no se respetan las disposiciones de la Ley.
“En este caso de la legislación en materia de competencia económica, se toman decisiones con base en acuerdos previos entre empresas y autoridades que violentan abiertamente los principios de libre competencia y la aplicación de estado de derecho en el país”, lamentó la dueña de Casadey.
IMCM
