Llegó el día esperado. Este jueves 11 de junio, la Ciudad de México amaneció contagiada por la fiebre de la Copa del Mundo 2026 y, desde las primeras horas de la mañana, decenas de aficionados comenzaron a formar filas en las inmediaciones del Zócalo Capitalino para asegurar un lugar en el FanFest, con la firme esperanza de que las autoridades habiliten los accesos para presenciar el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
El ambiente festivo y la organización de las filas se desarrollan con total normalidad, reflejando el entusiasmo de una afición que cuenta las horas para el silbatazo inicial del torneo más importante del planeta.
Contraste tras una noche de tensión social
La calma y el orden que se viven esta mañana en la Plaza de la Constitución contrastan drásticamente con los escenarios de las últimas horas. La noche de ayer, el sur de la capital fue el epicentro de una intensa y concurrida marcha encabezada por colectivos de madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas que se desarrolló sobre Calzada de Tlalpan.
Diversas organizaciones sociales han intentado activar un boicot civil contra las actividades del tonreo, aprovechando los reflectores internacionales. Sin embargo, los filtros de seguridad y los operativos de contención vial desplegados por el Gobierno capitalino han permitido que las actividades recreativas en el primer cuadro de la ciudad sigan en marcha.
A unas horas de que ruede el balón, el Zócalo se mantiene blindado pero accesible para los fanáticos que, portando la playera verde, buscan ser parte de la fiesta futbolística en una jornada donde las miradas de todo el planeta están fijas sobre la capital mexicana
