A unos días del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, vecinos de las inmediaciones del Estadio Ciudad de México encontraron una forma de negocio que recuerda a los tradicionales franeleros: ofrecer espacios de estacionamiento y gestionar accesos vehiculares por cantidades que alcanzan los 2 mil 200 pesos por partido.
De acuerdo con testimonios recabados por la agencia EFE, habitantes de calles cercanas al recinto deportivo promocionan lugares para estacionar vehículos durante los encuentros mundialistas e incluso ofrecen los códigos QR que la alcaldía Coyoacán entregará a residentes para ingresar a la zona restringida.
La medida forma parte del operativo denominado "Última Milla", implementado por autoridades capitalinas y la FIFA, que contempla cierres vehiculares y amplios perímetros peatonales alrededor de los estadios sede.
Sin embargo, algunos residentes ya comenzaron a promocionar los accesos en redes sociales y mediante contacto directo con posibles clientes.
Los precios varían dependiendo de la cercanía al estadio. Mientras algunos ofrecen espacios desde 500 pesos, otros solicitan entre mil y 2 mil 200 pesos por vehículo durante los días de partido.
Vecinos argumentan que buscan compensar las afectaciones que dejaron meses de obras de remodelación y restricciones de movilidad en la zona.
La alcaldía Coyoacán informó previamente que los códigos QR serán personales, intransferibles e infalsificables, además de estar vinculados a los datos de cada vehículo registrado por los residentes.
No obstante, habitantes consultados aseguran que existe interés de aficionados por garantizar un lugar cercano al estadio, especialmente para el partido inaugural del Mundial, programado para el próximo 11 de junio.
El Estadio Ciudad de México albergará cinco encuentros del torneo, incluido el juego inaugural entre México y Sudáfrica, lo que ha incrementado la demanda de estacionamiento en las colonias aledañas.
Aunque las autoridades buscan ordenar la movilidad durante el evento deportivo más importante del planeta, en los alrededores del inmueble ya comenzó a surgir un mercado paralelo que promete convertir cada cajón de estacionamiento disponible en una oportunidad de negocio.