A 11 días del inicio de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México y a una semana del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el magisterio disidente anunció una nueva jornada de protestas que incluye el cierre de las principales casetas de acceso a la capital del país.
De acuerdo con los convocantes, las acciones previstas para este jueves 4 de junio contemplan movilizaciones en las autopistas México-Cuernavaca, México-Puebla, México-Toluca y México-Pachuca, como parte de la estrategia de presión para exigir atención a sus demandas laborales y educativas.
La jornada ocurre después de varios días marcados por bloqueos en vialidades primarias, concentraciones en distintos puntos de la ciudad y actos de confrontación registrados durante las protestas.
Tan solo el miércoles, integrantes de la CNTE protagonizaron acciones de protesta que derivaron en daños materiales en instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), además de bloqueos en Paseo de la Reforma y otros puntos estratégicos de la capital.
Las movilizaciones también se producen luego de los enfrentamientos registrados a inicios de semana en las inmediaciones del Centro Histórico, donde un docente resultó lesionado durante un choque entre manifestantes y elementos de seguridad. Mientras la CNTE denunció el uso de proyectiles durante el operativo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana rechazó haber empleado armas para dispersar a los inconformes.
En paralelo, continúan las mesas de diálogo entre representantes del magisterio y funcionarios del Gobierno federal encabezadas por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado.
Sin embargo, los maestros han advertido que mantendrán las movilizaciones mientras no exista una respuesta satisfactoria a sus exigencias.
Las protestas han impactado particularmente al Centro Histórico, donde comerciantes, restauranteros y prestadores de servicios reportan afectaciones económicas derivadas de los bloqueos, cierres viales y la disminución de visitantes en una de las zonas con mayor actividad turística y comercial de la capital.
La nueva escalada de movilizaciones ocurre en momentos en que la Ciudad de México acelera preparativos de infraestructura, movilidad y seguridad para recibir a miles de visitantes nacionales y extranjeros con motivo de la próxima justa mundialista.