La SSC implementará un dispositivo especial de seguridad y movilidad para el tercer partido mundialista en la capital; prevén alta concentración de aficionados.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México desplegará más de 8 mil elementos para el partido entre las selecciones de México y Chequia, que se disputará este miércoles 24 de junio en el Estadio Ciudad de México como parte de la Copa Mundial de Futbol 2026.
Durante una conferencia encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, el titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, informó que el operativo tendrá como objetivo garantizar la seguridad de los asistentes y mantener el orden en los principales puntos de concentración de aficionados.
Las autoridades identificaron tres zonas prioritarias para el despliegue: el Estadio Ciudad de México, el FIFA Fan Festival instalado en el Zócalo capitalino y el corredor de Paseo de la Reforma, donde se espera una importante afluencia de personas tanto durante el encuentro como en los festejos posteriores.
Para las acciones en torno al estadio participarán 7 mil 500 policías de la SSC, apoyados por 720 integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta del Gobierno de México.
Permanecen restricciones a la movilidad
Como parte del operativo se implementará nuevamente el polígono denominado Última Milla, mediante el cual se controlará el acceso a las inmediaciones del recinto deportivo para garantizar el flujo ordenado de personas y la operación de los distintos sistemas de transporte.
Las autoridades recordaron que únicamente podrán ingresar al perímetro las personas que cuenten con boleto para el partido, vehículos acreditados, vecinos de la zona y residentes que acrediten domicilio mediante el código QR emitido por la alcaldía Coyoacán o con documentación oficial.
Asimismo, la Subsecretaría de Control de Tránsito realizará cierres parciales en la zona diez horas antes del inicio del encuentro y establecerá el cierre total del perímetro seis horas antes del silbatazo inicial.
El dispositivo se suma a los operativos implementados durante los partidos anteriores del Mundial en la Ciudad de México, donde las autoridades reportaron saldo blanco pese a la asistencia de cientos de miles de personas en el estadio, el Zócalo y diversos puntos de reunión habilitados para seguir los encuentros.
