‘Pool Party’, nueva modalidad de fiestas de paga en el Pedregal

Mi Ciudad
Grupo de jóvenes disfrutando de una pool party nocturna en una piscina.
Grupo de jóvenes disfrutando de una pool party nocturna en una piscina.

Por: Hugo Hernández

 

- Los vecinos han denunciado inmuebles en donde se realizan reuniones, las cuales se promocionan en redes sociales

Sin control e infringiendo la ley, algunas residencias de Jardines del Pedregal se están convirtiendo en “antros”, donde los jóvenes pagan su entrada e ingieren bebidas alcohólicas hasta altas horas de la madrugada.

Las personas que desean ingresar a las casas marcadas con el número 217 y 356 de la calle Crestón deben pagar un cover de 150 pesos, el cual incluye barra libre.

Dentro del lugar se puede encontrar desde una cerveza hasta un whisky en las rocas, además la distribución de narcóticos no falta.

Un vecino de la zona, que prefiere mantener el anonimato, aseguró que las “pool party” han resurgido en los últimos años, ya que anteriormente habían logrado mantener la calma en la zona.

Los organizadores de las fiestas se valen de las redes sociales como Twitter, Ask y Facebook, para anunciar alguna fiesta que se realiza en varios predios de la colonia.

De acuerdo con la denuncia de algunos habitantes, este tipo de reuniones se presentan también en el inmueble de Farallón 170, donde la persona a cargo del cuidado aprovechó la ausencia del dueño para rentarla para fiestas y filmaciones.

Estos eventos son llamados “foros de expresión y diversión para jóvenes utilizados como alternativa ante la carencia de lugares oficiales”, declaró un vecino, quien agregó que así justifican las fiestas, calificándolos de eventos privados, como celebración de cumpleaños.

“Lo cierto es que este tipo de fiestas cobran la entrada y no cuentan con ningún tipo de control, ni de seguridad para para salvaguardar la integridad de los jóvenes que asisten”, denunciaron.

Los lugares no cuentan con medidas de protección civil, además de que utilizan juegos pirotécnicos que tampoco regulan.

Actualmente estos dos predios, ubicados en Crestón 356 y 217, sólo se utilizan para renta de empresas productoras quienes filman en su interior, o para fiestas. Además, en el primer inmueble hay una escuela de natación que no cuenta con el uso de suelo correspondiente.

Los vecinos dijeron que la “barra libre” que incluye el consumo ilimitado de bebidas alcohólicas para menores es un problema, pues modifican su estado de ánimo en minutos, pues van de lo “cariñoso a lo violento”, además de que se vomitan en la zona. 

Al respecto, se consultó al Instituto de Verificación Administrativa capitalina y afirmaron haber visitado el domicilio de Farallón 170; sin embargo, no pudieron obtener datos que acreditaran que se obtuviera ganancia derivada de la venta de boletos de entrada a la fiesta o por el consumo de bebidas alcohólicas a menores.

Diario de México realizó un seguimiento en redes sociales y se pudo observar que los eventos son publicados días antes de que se realicen, además de que se venden las entradas vía inbox o Whatsapp.

Luego de las fiestas en Crestón 356 y 217, se ha acumulado basura en la calle, la cual permanece ahí durante una semana, hasta que pasa el camión.

Los vecinos colocaron mantas afuera de sus casas porque están molestos por el abuso de los jóvenes.

En el último párrafo del Artículo 20 de la Ley de Establecimientos Mercantiles de la ciudad, se prohíben fiestas que requieren un pago para el acceso, normatividad violada en repetidas ocasiones en esta colonia. 

 
 

 

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