Refugio Franciscano: denuncian desacato judicial mientras GCDMX alista reformas de bienestar animal
Redacción
Ciudad de México.- La situación jurídica y material tras el rescate de 858 perros del albergue Refugio Franciscano, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, escaló a un conflicto de dimensiones legales y legislativas. Mientras la organización civil denuncia que las autoridades capitalinas ignoran órdenes judiciales para devolver a los animales, el Gobierno de la Ciudad de México propone una reestructuración profunda de la normativa para este tipo de espacios.
El Refugio Franciscano A.C. manifestó públicamente que existe un incumplimiento sistemático de diversas suspensiones judiciales emitidas desde diciembre de 2025. Según la organización, hay dos frentes legales críticos que las autoridades no han atendido:
1. Restitución del albergue (Amparo 1544/2025): desde el 23 de diciembre de 2025, se ordenó a la Jueza 60 Civil, Ana Myriam Yépez Arriola, y a otras autoridades de la Ciudad de México, la devolución inmediata de las instalaciones y de los animales al refugio.
2. Transparencia y salud (Amparo 27/2026): un juez federal otorgó una suspensión de plano que obliga a las autoridades a entregar un informe pormenorizado sobre la integridad, salud y ubicación exacta de los ejemplares retirados.
A pesar de que los jueces han reiterado estos requerimientos en múltiples ocasiones, la asociación civil asegura que la información proporcionada es incompleta, lo que impide conocer con certeza el estado actual de los animales.
HACIA UNA NUEVA LEY DE ALBERGUES
Por su parte, Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno, informó que su administración no busca confrontar a los albergues, sino establecer un marco legal que garantice su operación adecuada.
Tras el operativo en Cuajimalpa, Brugada Molina anunció que se trabajará con el Congreso de la Ciudad de México, específicamente con el diputado Jesús Sesma, para construir una propuesta de reforma mediante el diálogo social.
Los ejes principales de esta iniciativa legislativa incluyen:
• Definición y categorización: establecer criterios diferenciados para los albergues según su tamaño y si son operados por asociaciones civiles o familias rescatistas.
• Creación de un padrón: implementar un registro oficial para tener un seguimiento y control real sobre la operación de estos espacios.
• Cinco dominios del bienestar: garantizar que todos los refugios cumplan con nutrición adecuada, ambiente óptimo, salud, espacio suficiente para el comportamiento natural y un estado mental adecuado para los animales.
• Regulación de ubicación: definir zonas permitidas para su operación, evitando conflictos comunitarios derivados de ruidos u olores.
UN FUTURO INCIERTO PARA LOS ANIMALES
Mientras el gobierno capitalino enfatiza que estas reformas buscan apoyar el bienestar animal de manera ordenada y responsable, el Refugio Franciscano insiste en que el respeto al Estado de derecho es urgente para garantizar la seguridad de los perros bajo su resguardo. La organización ha sido enfática en que continuará por la vía legal hasta que se aclare la situación jurídica y material de los animales que fueron trasladados a sitios como el Deportivo Galeana.
Esta coyuntura pone de relieve la necesidad de mecanismos de supervisión permanentes y rutas de apoyo gubernamental que eviten que las acciones de rescate se conviertan en batallas legales prolongadas que pongan en riesgo a los seres sintientes involucrados.
IMCM