Redacción
Ciudad de México.- La comunidad de la alcaldía Xochimilco se encuentra en máxima alerta ante la presencia de un presunto asesino serial de perros que opera en el Bosque de Nativitas.
Desde 2023 hasta la fecha, se han contabilizado 27 canes asesinados bajo un patrón sistemático de tortura y violencia extrema, lo que ha llevado a vecinos y protectores de animales a exigir la intervención inmediata del Gobierno de la Ciudad de México y la Fiscalía General de Justicia capitalina (FGJCDMX).
Activistas como Nitzia Rosas y Aidorín Ramírez señalaron al medio 24 horas, que estos actos no están vinculados a rituales de santería o satanismo, tras haber realizado investigaciones propias con practicantes de dichas creencias para descartar esa posibilidad. En cambio, describen el actuar del agresor como un ejercicio de sadismo y premeditación, donde los animales son sometidos a sufrimientos atroces mientras aún permanecen con vida.
Pese a que los colonos instalaron cámaras de vigilancia y han entregado videos a las autoridades donde se observa a un individuo sospechoso entrando y saliendo de la zona ecológica, la FGJCDMX no ha reportado avances significativos ni pistas que conduzcan a su detención.
EL CASO DE "NEGRITA": MUTILACIÓN Y OPACIDAD OFICIAL
El temor se intensificó recientemente con el hallazgo de "Negrita", una perrita cuidada por vecinos y transportistas que fue encontrada sin vida el pasado 9 de febrero cerca de una parada de RTP. El cuerpo del animal presentaba signos de una brutalidad indescriptible: mutilación de extremidades, ausencia de globos oculares y costillas fracturadas.
Aidorín Ramírez, quien crio a “Negrita” durante siete años, denunció que además de la tragedia, se enfrenta a la opacidad de la FGJCDMX. Según la activista, las autoridades se llevaron el cadáver para realizar investigaciones, pero hasta el momento no han entregado los resultados de la necropsia ni han devuelto el cuerpo, alegando que desconocen su ubicación actual.
Asimismo, los habitantes del área denuncian que la impunidad permite que el asesino continúe operando, poniendo en riesgo no sólo a los seres sintientes de la zona, sino también la tranquilidad de la comunidad.
Con información de 24 horas
IMCM
