Ciudad de México.- El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro rechazó de manera categórica las versiones que señalan presuntas irregularidades en la contratación de empresas para la remodelación de estaciones en la Línea 2.
De acuerdo con el organismo, todos los procedimientos administrativos para la rehabilitación del tramo que comprende de General Anaya a Revolución se realizaron bajo la estricta normativa de obra pública vigente en la Ciudad de México.
Tras los cuestionamientos sobre la elección de los proveedores, el STC aclaró que las empresas participantes acreditaron en tiempo y forma toda la documentación legal, financiera y operativa requerida.
Agregó que el método utilizado fue el de invitación restringida, un mecanismo en el que las áreas jurídicas y administrativas del organismo verificaron que no existieran anomalías antes de la firma de los contratos.
Respecto a los señalamientos de una supuesta "simulación de competencia" en las estaciones Hidalgo, Bellas Artes y Viaducto —donde participaron las firmas INDHR S.A. de C.V., Alfa Proveedores y Contratistas, así como Asfalto y Proyectos e Ingeniería de Puebla—, el Metro insistió en que cada compañía cumplió con los requisitos reglamentarios de ley sin que se detectara comportamiento irregular alguno.
SITUACIÓN FINANCIERA Y NEGATIVA DE SOBRECOSTOS
Uno de los puntos centrales de la respuesta oficial fue la aclaración sobre el manejo de los recursos. La dirección general del STC subrayó que, actualmente, el proyecto se encuentra en una fase de revisión técnica y financiera, por lo que desestimó las críticas sobre posibles incrementos injustificados en el presupuesto.
Al respecto, el organismo emitió una declaración contundente: “no se puede hablar de sobrecostos, cuando ni siquiera HA iniciado el pago por las obras que se llevaron a cabo”.
El Metro explicó que, durante la ejecución de los trabajos, las compañías contratistas fueron quienes absorbieron inicialmente los gastos de materiales y suministros, los cuales deben estar plenamente facturados para ser considerados en la liquidación final.
Asimismo, precisó que los montos anunciados inicialmente eran "techos presupuestales" máximos y que el costo definitivo se ajustará estrictamente a los trabajos realmente llevados a cabo en cada inmueble.
EXISTEN AUDITORÍAS EN CURSO
Para garantizar la rendición de cuentas, el STC informó que los trabajos de la Línea 2 están sujetos a dos procesos de fiscalización simultáneos:
• Una auditoría de carácter local.
• Una auditoría forense coordinada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Y, apuntó que la recepción formal de las obras y su posterior liquidación económica sólo se realizarán una vez que concluyan estas revisiones puntuales y se certifique que cada intervención cumple con las especificaciones técnicas contratadas.
IMCM
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