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Redacción

Ciudad de México.- A más de una década de que iniciara la crisis ambiental por el recale masivo de algas, el sector turístico de Quintana Roo lamenta que aún no exista una estrategia de cooperación internacional para enfrentar este fenómeno que golpea tanto al Caribe como a diversas naciones europeas con presencia en la región.

El sector hotelero es el que actualmente soporta el mayor peso financiero, destinando entre 20 y 30 millones de dólares al año para mitigar los efectos del sargazo, dependiendo de la severidad de los arribos.

Este 2026, la llegada de la macroalga se presentó con una anticipación inusual, iniciando sus recales a finales de enero, lo que representa un adelanto de más de un mes respecto a ciclos previos.

Hasta el momento, las autoridades ambientales reportan el retiro de 15 mil 124 toneladas de residuos; de esta cifra, la Secretaría de Marina (Semar) ha recolectado poco más de 3 mil 669 toneladas, evidenciando que el grueso de la labor recae en manos privadas.

David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, advirtió que el gasto operativo para la remoción de algas en los complejos turísticos es comparable con rubros tan significativos como el consumo de energía eléctrica.

Actualmente, los hoteles son responsables de retirar cerca de 90% del sargazo que toca las playas, para lo cual han tenido que crear plazas laborales específicas de "sargaceros" y adquirir maquinaria especializada que no dañe el ecosistema ni afecte la anidación de tortugas marinas.

LLAMADO A CORRESPONSABILIDAD GLOBAL

Líderes empresariales como Lenin Amaro Betancourt insisten en que México no puede enfrentar esta problemática de manera aislada. Por ello, señala la necesidad de que países como Estados Unidos (especialmente el estado de Florida), Países Bajos, Bélgica y Francia se involucren activamente, aportando embarcaciones y recursos, dado que poseen intereses directos en el Caribe.

Además de la falta de apoyo internacional, los empresarios critican la carencia de incentivos fiscales que faciliten la inversión necesaria para industrializar el sargazo y convertirlo en un activo económico.

OBSTÁCULOS E INFRAESTRUCTURA INSUFICIENTE

A pesar de que el sargazo cuenta con un reconocimiento legal para su aprovechamiento, la ausencia de una reglamentación clara impide que se concrete su uso a escala industrial.

Valeria Rindertsma, presidenta de AMEXME Riviera Maya, subrayó que para que la materia prima sea útil, debe recolectarse en alta mar, lo cual es casi imposible actualmente debido a que solo se cuenta con una barca sargacera de la Marina que resulta insuficiente para la magnitud del problema.

A este vacío jurídico se suma la falta de infraestructura portuaria adecuada, principalmente en destinos como Playa del Carmen, lo que limita la operatividad de los barcos recolectores.

Mientras estas deficiencias persisten, el impacto visual y ambiental continúa degradando el paisaje, transformando las emblemáticas aguas azul turquesa en franjas de tonalidades marrones que afectan la imagen internacional del destino.

IMCM

Sobre el autor

Israel Campos Montes