México registró un déficit comercial de 463 millones de dólares durante el pasado mes de febrero. A pesar de este saldo negativo, la actividad comercial del país mostró un dinamismo notable, impulsado por un incremento del 15.8% en las exportaciones totales, las cuales alcanzaron los 56 mil 581 millones de dólares.
Este resultado contrasta con el superávit de 2 mil 212 millones de dólares registrado en febrero de 2025, aunque representa una mejora significativa frente al déficit de 6 mil 481 millones de dólares reportado en enero de este mismo año.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el cambio mensual “se originó de una ampliación del saldo de la balanza de productos no petroleros” y de una reducción en el déficit de la balanza de productos petroleros.
El motor de las exportaciones: Sector no petrolero al alza
El crecimiento de las ventas al exterior estuvo liderado por el sector no petrolero, que experimentó un aumento del 17.5%, sumando un total de 55 mil 364 millones de dólares. En contraste, las exportaciones petroleras sufrieron una caída interanual del 24.2%.
Un aspecto clave en este avance es la diversificación de los mercados. De acuerdo con el Inegi:
"Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos crecieron 15.9 % a tasa anual y las canalizadas al resto del mundo, 26.4 %".
Importaciones y consumo interno
Por el lado de las adquisiciones, las importaciones totales subieron un 20.8%, situándose en 57,313.9 millones de dólares. Este incremento se concentró en los bienes no petroleros (+22.6%), mientras que las compras de productos petroleros mostraron una ligera contracción del 1.4%.
Este dinamismo refleja la tendencia observada en 2025, año en que México logró cerrar con un superávit comercial de 771 millones de dólares, gracias a un sector manufacturero fortalecido y una menor dependencia de los hidrocarburos.
El T-MEC y la estabilidad frente a la incertidumbre
La economía mexicana mantiene una estrecha relación con el bloque norteamericano. Actualmente, una cuarta parte de la economía nacional depende de las exportaciones a Estados Unidos.
A pesar de los pronósticos previos de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que advirtieron sobre una posible recesión debido a políticas arancelarias externas, el país ha logrado esquivar estos escenarios afianzándose al T-MEC para sostener su crecimiento.
