Ciudad de México.- El Gobierno de México endureció su postura frente a las recientes presiones judiciales de Washington. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó el envío de una nota diplomática formal al gobierno de Estados Unidos, exigiendo la presentación de pruebas sólidas que respalden las solicitudes de detención provisional con fines de extradición contra 10 funcionarios y excolaboradores de Sinaloa.
Entre los señalados destaca el gobernador morenista con licencia, Rubén Rocha Moya, acusado por el Departamento de Justicia estadounidense de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de "Los Chapitos".
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue tajante al señalar que los documentos remitidos por la embajada estadounidense carecen de los elementos probatorios necesarios para determinar responsabilidades penales.
La mandataria describió la información recibida como una recopilación de “dichos de alguien” y documentos con tachaduras o anotaciones informales que no cumplen con los estándares judiciales exigidos por México.
Sheinbaum Pardo recordó el precedente del general Salvador Cienfuegos Zepeda en 2020, subrayando que México no actuará sin evidencia verificable y que la lucha contra la corrupción interna es competencia exclusiva de las instituciones nacionales.
"Lo que tiene que haber es pruebas", sentenció la gobernante, alineando su discurso con la narrativa de defensa de la soberanía frente a lo que algunos sectores consideran una injerencia extranjera.
IMCM
