Ciudad de México.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) manifestó su total rechazo a las recientes declaraciones de Martí Batres Guadarrama, director general del ISSSTE, quien afirmó que modificar el actual régimen de pensiones tendría un costo inasumible de 20 puntos del Producto Interno Bruto (PIB).
Para la organización magisterial, este argumento carece de fundamentos técnicos y busca frenar una transformación de fondo al modelo vigente.
Los representantes de la Coordinadora sostuvieron que el impedimento para mejorar las jubilaciones no es la falta de capital, sino el control que ejercen las administradoras privadas (Afores) sobre el ahorro de los trabajadores.
Pedro Hernández Morales, secretario general de la Sección 9, puntualizó que los fondos para el retiro representan actualmente cerca del 23 por ciento del PIB, lo que equivale a unos 8.3 billones de pesos.
“No se trata de confiscar ahorros, sino de evitar que un recurso generado por los trabajadores tras décadas de labor siga bajo administración privada”, explicó el dirigente.
La propuesta central de la CNTE es la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para retornar a un esquema de pensiones solidario y eliminar las cuentas individuales.
CRÍTICA A LA CARGA FISCAL DE LAS AFORES
Integrantes del movimiento, como Humberto Martínez Brizuela, señalaron que el modelo actual no sólo ofrece pensiones insuficientes, sino que ya representa un gasto considerable para el erario.
Según la CNTE, el gobierno federal destina grandes sumas para cubrir las pensiones garantizadas y financiar el Fondo de Pensiones para el Bienestar, mecanismos necesarios para sostener el sistema de las Afores ante su incapacidad de brindar una vejez digna.
EXIGENCIA DE DIÁLOGO CON LA PRESIDENCIA
El magisterio acusó un incumplimiento de las promesas realizadas durante la pasada campaña electoral respecto a la abrogación de lo que consideran la “ley neoliberal” del ISSSTE.
Por ello, urgieron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a abrir una mesa de negociación directa para discutir estas demandas.
Finalmente, los educadores advirtieron que las movilizaciones y el plan de lucha continuarán en la capital del país, rechazando cualquier intento de estigmatización hacia su movimiento mientras no reciban una respuesta satisfactoria a sus peticiones.
IMCM
