Ciudad de México.- La economía mexicana enfrenta un escenario de contrastes al inicio de 2026. A pesar de un entorno internacional complejo, marcado por tensiones comerciales, los indicadores de empleo revelan una dinámica de resistencia, aunque con señales de alerta en la calidad de las ocupaciones y la estabilidad laboral.
El estado de la desocupación
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de desempleo en México ascendió en el primer trimestre de 2026 a un 2.6% de la población económicamente activa (PEA). Esta cifra representa un ligero incremento respecto al 2.5% registrado en el mismo periodo del año anterior.
En términos absolutos, el organismo autónomo detalló que "la población desocupada sumó 1.6 millones de personas". A nivel regional, las entidades que presentaron las mayores dificultades para la inserción laboral fueron:
- Ciudad de México: 4%
- Tabasco: 3.5%
- Coahuila: 3.4%
- Durango: 3.2%
Sectores económicos y población ocupada
A pesar del aumento en la desocupación, la PEA total alcanzó los 61.1 millones de personas, lo que significa un aumento de 622 mil ciudadanos frente al 2025. El sector terciario o de servicios continúa siendo el motor del empleo en el país, concentrando al 64.4% de los trabajadores.
El crecimiento interanual de empleos se distribuyó principalmente en:
- Servicios: 207 mil nuevos puestos.
- Comercio: 91 mil.
- Manufacturas: 90 mil.
No obstante, la subocupación sigue siendo un factor relevante, con 3.9 millones de personas que manifestaron la necesidad y voluntad de trabajar más horas de las que su empleo actual les permite.
El desafío persistente: La informalidad laboral
Uno de los puntos más críticos del reporte es el incremento de la precariedad. La tasa de informalidad laboral en México se ubicó en 54.8% en el primer trimestre de 2026. Esto implica que 32.6 millones de personas trabajan en condiciones que el Inegi define como sector informal: unidades económicas no registradas, pequeños negocios familiares sin obligaciones fiscales ni seguridad social.
Este fenómeno tiene un impacto diferenciado por regiones. Mientras que estados como Oaxaca (79.9%), Guerrero (76.4%) y Chiapas (75.3%) registran las tasas más altas de informalidad, entidades como Coahuila (34.2%) y Nuevo León (34.9%) muestran niveles significativamente menores.
Brecha de género en el mercado laboral
La participación en el mercado de trabajo sigue mostrando una disparidad notable entre hombres y mujeres. Según los datos del Inegi, el 74% de los hombres están integrados al mercado laboral, frente a solo un 45.2% de las mujeres. En el ámbito de la informalidad, la tendencia también es creciente: 13.4 millones de mujeres se encuentran en esta situación, lo que representa un aumento de 240 mil respecto al año previo.
Contexto económico y proyecciones
Estos resultados laborales se dan en un marco donde la economía de México creció al 0.6% en el primer trimestre de 2026. Este avance ocurre a pesar de la incertidumbre por la guerra comercial desatada por Estados Unidos. Aunque el PIB mantiene una tendencia positiva similar a la de 2025, el reto para el resto del año será transformar ese crecimiento marginal en empleos formales y de mayor calidad para los más de 60 millones de mexicanos en edad de trabajar.
